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RECOGIDA DE DINERO PARA EL DISPENSARIO DE MPASA

Desde Estados Unidos nos llega esta carta con el testimonio de los niños de la familia Castro-Molina que, ante las necesidades de la misión de las Claretianas en Kinsasa, han decidido iniciar una campaña de recogida de dinero entre sus familiares y amigos. Si ponemos nuestro granito de arena, entre todos lo conseguiremos. Esta es la carta que nos envían:

Lawrenceville (NJ, USA) 11.07.2019

Hola a todos,

Somos la familia Castro-Molina. Somos misioneros y estamos ayudando a las Hermanas Claretianas. Ellas tienen una misión en Kinsasa, la capital de la República Democrática del Congo. Entre otras cosas, tienen un dispensario donde curan a la gente. Mama nos ha dicho que se ha roto el ecógrafo que es un aparato que sirve para ver si la gente está enferma. Si el aparato está roto, los médicos no se enteran y la gente no se cura.

Todas las noches rezamos por la misión y hemos pensado que podríamos conseguir el dinero para arreglar el ecógrafo. Marcos ha donado su colección de monedas de todos los Estados de EEUU. Aun no la tiene completa pero en total dispone de 12,75 dólares. Algo es algo, y lo pone para nuestra pequeña misión. Martha tiene 7 dólares que se ganó jugando al baloncesto y va a poner 5 dólares para arreglar el aparato. Además, os envía un dibujo para animaros a todos, y Elena pone siete dólares de lo que su abuela le da.

Os escribimos esta carta para deciros que entre todos y aunque sea poco a poco, se puede conseguir dinero y os animamos a ayudar en la misión. Decídselo a vuestros padres y amigos.

Si no podéis colaborar con dinero rezad por la misión. La oración es muy importante porque: le recordamos a Dios cuales son nuestras necesidades, mantenemos unida la cadena de bondades, descongelamos nuestro corazón y el de los demás y hacemos que la gente que está triste se sienta mejor. ANIMAOS.

Si podéis colaborar con algo de vuestros ahorros decídselo a vuestros padres. Ellos pueden ingresarlo en Korima-Claretianas ES3000750096670600177934. Mi madre dice que el concepto pongáis “Ecógrafo” y si queréis también el nombre completo y el DNI de vuestros padres, para algo de Hacienda, que no sabemos lo que es.

¡Que Dios os bendiga!

 

CARTA DESDE MANOGUAYABO

Batey Bienvenido, Manoguayabo, 30 de octubre de 2019

Queridos amigos:

Aquí vuelvo, intentando ser fiel a mi cita mensual con vosotros, con la confianza de que todos os encontréis bien.

Se está terminando ya este mes de octubre, un mes misionero y claretiano por excelencia, pero este año aún más por haber sido convocado de manera extraordinaria por nuestro papa Francisco. Ojalá todas las actividades que se han realizado a lo largo y ancho del mundo sirvan para crear más conciencia misionera en todos nosotros y que, poco a poco, se vayan viendo los frutos.

Con motivo de este mes misionero, una de mis hermanas y yo tuvimos un encuentro con adolescentes el sábado pasado, en una comunidad llamada El Caimito, por el centro del país, y aprovechamos los materiales misioneros de la OMP para profundizar en el sentido misionero que el bautismo le da a nuestra vida. Creo que les gustó mucho el testimonio que les dimos sobre nuestra vocación misionera.

Y con motivo del mes claretiano, el domingo también participamos en el Encuentro Nacional de Jóvenes Claretianos del país que cada año organizamos desde la Familia Claretiana. Este año el lema fue “Tu Palabra nos envía”. Fue un día bonito en el que compartimos la eucaristía, diferentes talleres organizados por cada rama de la Familia Claretiana y presentaciones que los diferentes grupos de jóvenes habían preparado para la ocasión.

Por lo demás, hemos seguido con las actividades habituales, los lunes y sábados por la tarde atendiendo gente en la oficina, los miércoles llevando gente a la embajada a hacer su pasaporte o a recogerlo y, semanalmente, cuidando que todo funcione bien en La Escuelita, visitando enfermos, preparando cada quince días el pedido de alimentos que repartimos a familias necesitadas… A mediados de mes tuvimos la primera reunión de padres de este curso de los niños de La Escuelita. La hicimos en el local donde atiendo a la gente, puesto que el número de alumnos ha aumentado tanto en estos últimos años que ya no cabemos en La Escuelita para reunirnos. La verdad es que fue todo muy bien. Como siempre, lo organicé de tal manera que cada una de las maestras diera formación sobre algún aspecto: alimentación adecuada, normas de higiene, importancia del juego y del afecto… y, por supuesto, las normas que tenemos en La Escuelita. Los padres salieron contentos y animados para procurar ser más responsables en la educación de sus hijos.

También se alegraron al saber que ya íbamos a entregar la camiseta del uniforme. No había hecho el pedido hasta ahora porque aún seguían viniendo familias para inscribir a sus hijos, pero como ya es imposible apuntar a nadie más porque no nos queda casi espacio para movernos, cerré definitivamente la lista e hice el pedido. Así que ya, cada día, se puede ver en el batey un reguerito de chicos vistiendo orgullosos la camiseta de su uniforme…

Hasta aquí las noticias buenas o agradables. Pero, como en todas partes, la vida no es fácil para todo el mundo. Y ahora que os escribo y repaso mentalmente lo que ha sido este mes, me doy cuenta que se han juntado muchas desgracias para bastante gente.

Algunos me habéis preguntado de manera personal por Odeta y Adline. Ambas siguen mal. La verdad es que Odeta mejoró un poco durante un par de semanas después de recibir el nuevo tratamiento de morfina, pero se ve que ya el organismo se le debe haber acostumbrado porque desde la semana pasada vuelve a tener mucho dolor por la osteoartrosis lumbar y los vómitos han vuelto. En cuanto a Adline, lleva interna en el hospital casi un mes. Afortunadamente, el pastor de la iglesia en la que ella se congrega se ha hecho cargo del asunto y cada día va enviando gente que pueda quedarse con ella, porque si no está acompañada no puede quedarse allí. Mientras, la pobre Phaimie, su hija, se está quedando en la casa de un matrimonio que la ha acogido hasta que su madre salga.

Además de ellas dos, han aparecido nuevas personas con situaciones muy complicadas y que me han tocado mucho. Por ejemplo, un chico joven, que está solo en el país, que ha contraído tuberculosis. Está malviviendo en un cuartito de 2 x 2 metros que ha conseguido. Cuando fui a verlo la primera vez me impactó lo flaquito que está y el mal aspecto que tiene. Estaba tumbado en el suelo, en una colchoneta de menos de 5 centímetros de grosor. Ya le llevamos una camita, que es pequeña, pero que al menos le libra de la humedad del suelo. Y le estamos llevando también algo de comida para que se mantenga.

O el caso del marido de Nelina, que al llegar a su casa descubrió que alguien había entrado y, antes de tener tiempo para reaccionar, el ladrón lo infló a machetazos.

O el de Edianie, una mujer joven que apareció la semana pasada en la oficina y me contó que apresaron a su marido porque intentó separar a dos que se estaban peleando y lo acusaron a él sin tener nada que ver en el asunto. Ahora ella está sola, con sus tres hijos, sin dinero para comprar comida, ni pagar el alquiler de la casa, sin poder ir a visitarlo ni llevarle medicinas…

O el de tantos que han sido agarrados por Migración y deportados a Haití, dejando aquí a sus mujeres e hijos absolutamente desamparados. En las noticias dijeron esta mañana que, solo en esta semana, han detenido y deportado a 1392 extranjeros. Lo triste es que cuando los detienen los tratan como animales, como si no fueran personas. A muchos de ellos les quitan sus documentos, dejándolos indocumentados y a otros ni siquiera les dejan que se los enseñen. Tanto es así, que ya me han llegado algunas personas que han tenido que ir a la frontera a buscar a sus hijos porque, una vez allá, vieron que estaban legales en el país y no podían deportarlos. De corazón os digo que a este mundo le falta mucha humanidad…

También hemos tenido 2 muertes muy sufridas en el batey en este mes. La primera fue la del hijo de Yetá, una de las mujeres a la que venimos ayudando hace tiempo, al que metieron 9 balazos en el cuerpo en menos de un minuto. Y, curiosamente, a menos de cien metros de la comandancia de la policía… La segunda muerte fue la del nieto de Memena, otra de las que reciben nuestra ayuda. El niño tenía un añito y murió de dengue. Un dolor tremendo. Sus padres están destrozados. La madre ni siquiera tuvo fuerzas para ir a enterrar a su hijo al cementerio… Lo enterramos al día siguiente por la mañana. El camino al cementerio siempre me impresiona. Tenemos que ir hasta Hato Nuevo, y la gente va caminando detrás del coche fúnebre, o en moto, abriéndole paso. Yo, por primera vez, fui en moto. No os exagero cuando os digo que íbamos más de cien motos, parando cada cien metros para no generar mucha distancia respecto al coche fúnebre. Ese camino me resultó conmovedor.

Y el cementerio en sí es algo que también me choca siempre que voy. No hay ningún tipo de orden ni de cuidado… ¡ni de camino! las tumbas están pegadas unas con otras, de tal manera que para llegar al sitio donde se va a enterrar a la persona fallecida hay que ir pisando las tumbas y saltando por encima de ellas. Y en el momento del enterramiento, todo es tan estrecho que cada cual se sube donde puede para ver. Pero todos lo ven lo más normal. Eso es algo en lo que todavía no me he inculturado…

No quiero terminar sin mencionar la situación de Haití. No sé si os llegan las noticias, pero la cosa allá está cada vez peor, hasta tal punto que ha vuelto a declararse en estado de emergencia. A principios de mes, ni siquiera la gente podía pasar por la frontera, y ahora ya vuelve haber tránsito, pero no deja de ser peligroso por lo que se está viviendo. En fin, oremos por ese pueblo tan pobre y tan castigado.

Un abrazo grande para cada uno y mucho ánimo con lo que cada cual tenga entre manos. ¡Volvemos a encontrarnos el próximo mes!

Lidia Alcántara Ivars, misionera claretiana

FARMACIA SOLIDARIA CON MPASA

El pasado 24 de octubre, celebración de San Antonio María Claret, el colegio de Zafra desarrolló la actividad “Farmacia solidaria” en apoyo del Proyecto solidario de colegios Claretianas de este curso. En el vídeo podéis ver cómo se desarrolló la actividad.

ENCUENTRO DE DELEGACIONES

Tendremos el V Encuentro de Delegaciones y la Asamblea General el próximo día 25 de abril, en Madrid. Este año hay renovación de cargos de Junta Directiva. Si algún socio o socia está interesado en presentarse seguid las formalidades a través de nuestra web de la convocatoria a fin de poder ejercer vuestro derecho como socio para ser elegible para los órganos de representación.

Asimismo, aprovechamos para informaros que ya tenemos a la venta la lotería de navidad, se distribuirá por los canales habituales: colegios, comunidades y colaboradores habituales.

EXPERIENCIA VOLUNTARIADO 2020

Sí, este año vuelve a haber experiencia y queremos compartir con todos vosotros lo contentos que estamos con la respuesta dada a la convocatoria.

Actualmente se están formando, para nuestra primera Experiencia de voluntariado en África, doce voluntarios: médicos, ingenieros, enfermeras, odontólogos, fisioterapeutas, auxiliares de clínica…Veréis que son un grupo altamente cualificado y principalmente profesionales de la salud y es que no podía ser de otra forma ya que se van a Mpasa. Allí trabajaran tanto en la escuela como en el dispensario.

Es una actividad que por primera vez estamos organizando conjuntamente con el Gobierno General de las Misioneras Claretianas y creemos que está siendo una colaboración muy positiva.

La formación se está haciendo online y ya hemos tenido dos reuniones grupales. También se ha hecho entrega del material para la formación individual y se ha dado a conocer la realidad de la zona de primera mano. Gracias a la visita para la preparación de la experiencia de la Prefecta de Apostolado de la Congregación de RMI Misioneras Claretianas, Lia Latela.  Claretiana que además acompañará al grupo en esta misión.

El fin de semana del 7 al 9 de febrero de 2020 nos reuniremos en Madrid para seguir profundizando en el camino iniciado en esta vivencia solildaria. Os mantendremos informados.

PROYECTO SOLIDARIO COLEGIOS CLARETIANAS 2019-2020

DISPENSARIO MARÍA ANTONIA PARÍS.

Os damos a conocer el proyecto que al “son del corazón” de los alumnos y alumnas de los colegios titularidad de las Misioneras Claretianas de Europa vamos a apoyar.

Volvemos a poner nuestro corazón y manos en África, en concreto en Mpasa (República Democrática del Congo) y vamos a trabajar en el área sanitaria, en concreto en el Dispensario y Maternidad María Antonia París.

Nos hemos propuesto:

  • Dotar de agua y refrigeración las zonas de quirófanos.
  • Comprar medicamentos y reactivos de laboratorio para poder prevenir o diagnosticar con mayor rapidez enfermedades.
  • Mejorar la dotación de material de esterilización y quirúrgico.

Se trata de un proyecto ambicioso presupuestado en 30.000 euros. Por cierto, cantidad casi alcanzada este último año. Aprovechamos para informaros que se obtuvo una recaudación de 24.990 euros entre todos los colegios de España.

Os dejamos el enlace de los vídeos para que podáis ver algunas imágenes del proyecto y os invitamos a utilizarlo para sensibilizar y darlo a conocer entre vuestras amistades y familia.

No queremos acabar este artículo sin dar las gracias a los equipos de pastoral de todos los colegios Claretianas (Tremp, Zaragoza, Laviana, Oviedo, Madrid, Zafra y Carcaixent) por todo el trabajo en las campañas preparadas para los alumnos. Hay muchas novedades este año ¡no os las perdáis!

 

 

Carta desde Manoguayabo

Batey Bienvenido, Manoguayabo, 27 de septiembre de 2019

Queridos amigos:

Como siempre, espero que todos os encontréis bien, disfrutando de lo que la vida os vaya trayendo.

Por mi parte sigo disfrutando con lo que hago y, en momentos, también sufriendo por las circunstancias de algunas personas.

En concreto lo seguimos pasando mal con Odeta, de quien tantas veces os he hablado. Ya el mes pasado os conté que estaba mal, pero es que la cosa va cada vez peor. Antes de ayer tuvimos que llevarla a urgencias porque llevaba varios días vomitando una cosa negra. A pesar de que la llevamos al oncológico, que es donde le están haciendo todos los análisis y pruebas, ni siquiera la dejaron ingresada. Simplemente le dieron una medicina, le dijeron que cogiera cita con su médico y la mandaron para casa, pero los vómitos no se cortan. Ya esta mañana nos han dado algunos resultados, así que a ver qué pasa el próximo miércoles cuando su médico los vea. Ojalá la tomen en serio y pueda mejorarse, porque estos días atrás he llegado a pensar que se nos va. Además del malestar físico, estoy preocupada por algo más, puesto que el otro día sufrió una especie de lapsus… Fue el martes por la mañana, cuando fui a visitarla. Yo estaba sentada en la cama con ella, llevábamos un rato hablando. Entró una vecina, se saludaron y seguimos hablando. De pronto, Odeta se incorporó porque se ve que no aguantaba más tiempo tumbada, miró donde estaba la chica y preguntó quién era. Ella, bastante confundida, le respondió diciendo su nombre y Odeta volvió a saludarla como si acabara de entrar. Pero es que, acto seguido, entornando los ojos como si no viera o estuviera deslumbrada, miró hacia donde yo estaba y preguntó quién era yo… Su esposo le dijo “Es Lidia”, y ella dijo “¿Lidia, mi mamá?”, le dijimos que sí y ya empezó a saludarme también como si yo acabara de llegar. Todos nos miramos preocupados sin decir nada para que ella no se diera cuenta, pero se me parte el alma al pensar que se le pueda ir la cabeza…

También de Adline, la mamá de Phaimie, creo que os he hablado alguna vez. Esta mujer vive sola con su hija y no tiene familia aquí. Cuando la conocí el año pasado era muy flaquita y, de pronto, hace unos meses, empezó a sentirse mal y a hinchase por la parte de la cara, el abdomen y las piernas, de tal forma que se desfiguró por completo. Le pusieron un tratamiento, pero se ve que otra vez está mal. Cuando fui esta mañana a la escuelita, Phaimie me contó que su mamá se había tenido que ir otra vez a urgencias. En los ojos de esa niña se puede leer el terror que siente por si su madre se muere… me da mucha pena, así que, por favor, rezad tanto por ella como por Odeta.

¡Pero no todo son cosas tristes! ¿Recordáis a Elodia? Para quienes os habéis enganchado a mis cartas hace poco, y para quienes no recuerden, Elodia es una viejita ciega que, cuando yo llegué aquí, vivía en el Batey, en casa de un muchacho al que ella cuidó de pequeño. Elodia no tiene ninguna familia, puesto que no se casó y no tuvo hijos. Mi compañera Ana me contó que continuamente se caía cuando se bañaba, así que me ofrecí para ayudarla a bañarse cada dos días. Durante años pasé mucho tiempo con ella, la bañaba, la ayudaba vestirse, orábamos juntas, la llevaba al médico cuando se encontraba mal y a la iglesia para las celebraciones de Semana Santa. Pero ya hace dos años que se la llevaron a vivir a otro sitio. No es que esté lejos, porque andando se tarda una hora y en moto unos 20 minutos, pero, lógicamente, no es como antes, que me quedaba de paso para cualquier sitio donde fuera y podía entrar a verla, aunque fuera para darle un beso. Ahora procuro ir cada tres o cuatro meses, porque el tiempo no me da para más. El caso es que fui a verla este martes y ya aproveché para llevarle el “cafesito” que me pidió de España y una batita que también le había comprado, jabón y pasta de dientes. Se puso tan contenta con sus regalitos… Desde que entré por la puerta y pregunté por ella, empezó a gritar “¡Luna, Luna!”, que es como ella me llama. Como siempre, me preguntó por mis padres y mi hermano, llamando a cada uno por su nombre, así como por todas las hermanas que han vivido aquí conmigo y ya están destinadas en otro sitio, y por cada uno de los voluntarios que he llevado a su casa… ¡es increíble la memoria que tiene! En fin, que echamos un ratito muy entrañable.

En cuanto a La Escuelita, ya se ha regularizado la asistencia. Cuando os escribí el mes pasado, aún había algunos alumnos de los que se inscribieron que no habían aparecido. Aquí es muy típico el hecho de que se van incorporando en las semanas siguientes al comienzo oficial del curso, puesto que hasta que no consiguen comprar alguna ropita digna para ir a clase, zapatos y material escolar, no van. Yo siempre les digo que vayan con lo que tengan, que aquí somos pobres y no hay que estrenar ropa para ir a la escuela, simplemente que vayan con lo que tengan limpito. Pero, como quiera, es cierto que algunos no tienen nada mínimamente digno para ir.

Esta tarde he tenido reunión con las maestras y uno de los temas que hemos visto es el de las camisetas del uniforme. Ya me han pasado las tallas de los alumnos, así que el lunes iré a encargarlas para que todos tengan al menos una.

A todos los alumnos se les ve muy contentos, integrados y con ganas de aprender. Siguen sintiéndose dichosos por la oportunidad de tener su propia escuela.

Sobre el proyecto Sin Papeles No Soy Nadie os cuento que continuamos declarando niños que siguen apareciendo, cada vez de familias que viven más lejos. Se ve que se sigue corriendo la voz.

También seguimos haciendo pasaportes y recogiendo los que van llegando. Con eso de que en abril subieron tanto el precio, prácticamente estamos solos cuando vamos a la embajada, puesto que poca gente puede permitirse hacerse su pasaporte ahora. Es una lástima, porque el pasaporte es el primer requisito para que puedan regularizar su situación en el país…

Aquí os dejo una foto de algunos de los que esta semana recogieron el suyo. Como anécdota, os cuento que una de las mujeres, cuando le entregaron el suyo, se vino donde yo estaba y me dio un abrazo tan fuerte que hasta daño me hizo. Cuando me soltó vi que estaba llorando de emoción agradecida. Fue uno de esos momentos mágicos, tiernos, solemnes… todo al mismo tiempo. Entre lágrimas no paraba de darle gracias a Dios por tener su pasaporte, porque por sus medios ella nunca lo hubiera conseguido.

Esa noche, ya en la cama, recordaba yo el momento tan entrañable vivido y daba gracias a Dios por varios motivos. El primero, por la vida de cada una de estas personas, de las que están y de las que ya no están. Esta semana he cumplido 6 años de estar aquí y me han venido a la mente muchos de los que ya no están… unos están en el cielo y otros lejos de aquí, pero todos me aportaron algo bueno a mi vida. El segundo motivo, por cada uno de vosotros que colaboráis para que todas estas ayudas se puedan llevar a cabo. Porque, lamentablemente, por mucho que yo quisiera hacer aquí, sin dinero no se podría. Así que… a todos los donantes de KORIMA, ¡muchas gracias por hacer equipo conmigo!

Un abrazo grande y hasta el próximo mes,

Lidia Alcántara Ivars, misionera claretiana