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CARTA DESDE MANOGUAYABO

Batey Bienvenido, Manoguayabo, 7 de julio de 2018

¡Hola a todos!

Espero que os encontréis bien, supongo que muchos disfrutando de las vacaciones.

Por aquí ya también han dado vacaciones en las escuelas y nosotros, por supuesto, en la escuelita de alfabetización. Como os conté en mi última carta, tal como estaba previsto, los niños hicieron sus exámenes, los padres vinieron a recoger las notas y, por último, cerramos el año con broche de oro y nos fuimos a pasar un día a la playa.

La verdad es que todos disfrutamos mucho. La playa donde estuvimos es muy bajita, por lo que no había peligro para los niños. Ninguno de ellos había vivido esa experiencia, así que iban emocionaditos. Excepto cinco minutos que salí para comer algo, y otros diez en los que me tuve que dejar enterrar en la arena, el resto del tiempo me lo pasé en el agua, jugando con ellos. una gozada, la verdad, y todos quieren repetir el próximo curso.

El proyecto “Son Nuestros Hermanos” sigue adelante con su cotidianeidad, visitando a los enfermos, llevándoles mensualmente las medicinas que necesitan y repartiendo alimentos entre la gente más vulnerable del batey. En este momento estamos atendiendo con comida a 34 familias.

Y el proyecto “Sin Papeles No Soy Nadie”, como siempre, a tope. Cada lunes y cada sábado por la tarde atiendo en el local que alquilé una media de 60-80 personas. Unos vienen para declarar a sus hijos, otros para declararse ellos mismos, otros para conseguir su pasaporte… Todos los jueves lleno una guagua de gente que necesita hacerse el pasaporte y nos vamos bien tempranito a la embajada de Haití. Bueno, excepto esta semana, porque en vez de una guagua, ¡llené dos! El motivo es que este martes salgo de viaje y ya no voy a seguir atendiendo gente hasta finales de julio, así que no quise dejar atrás a ninguno de los que ya estaban listos para hacérselo. Con estos que llevé, ya son 232 pasaportes los que hemos hecho, una cantidad nada despreciable, ¿verdad? Y nada de esto sería posible sin vuestra ayuda, así que, una vez más, ¡gracias a todos los que aportáis a KORIMA algo de lo que tenéis! Por lo demás, hay un par de cosas tristes que han ocurrido en estas semanas. La primera, un incendio. Un lunes por la noche estaba volviendo del local a casa cuando, en la calle antes de llegar a la mía, vi que había mucha gente. Al acercarme y preguntar descubrí que tres casitas de madera que estaban en un solar habían salido ardiendo. No había luz en ese momento (recordad que aquí nos dan solo tres o cuatro horas de luz al día), por lo que la gente se estaba alumbrando con velas, como es habitual. Pues una prendió lo que fuera y el fuego no se hizo de rogar. Las personas que había dentro de las casas salieron rápido y no hubo heridos de gravedad, pero absolutamente todas sus pertenencias desaparecieron en “la candelita”. Otros no estaban en casa, concretamente dos hombres que trabajan de vigilantes nocturnos en una fábrica. Imaginaos lo que debe ser llegar a tu casa y no encontrar nada, o que te llamen y te den semejante noticia. Los dos tenían dentro sus documentos, aparte de todas sus pocas posesiones, por lo que, de pronto, no sólo no tienen absolutamente nada, sino que vuelven a ser indocumentados. Ya les estoy sacando un extracto de nacimiento en Haití para que al menos tengan algo.

Por otra parte, esta semana han llegado los resultados de unos análisis que se enviaron a Estados Unidos, del marido de una persona muy cercana a mí. Fue su hija la que los recogió y no fue capaz de dar la noticia a su madre, así que me tocó a mí decirle que su esposo tiene cáncer. Un trago nada fácil, la verdad, y aunque no es la primera vez que tengo que dar ese tipo de noticias, una nunca se acostumbra. Hemos decidido no decirle nada a él porque, por su carácter, se vendría abajo y sería peor. Y tampoco se va a decir a la gente, porque aquí los chismes no corren sino que vuelan, y probablemente él terminaría enterándose de manera inadecuada. Así que… bueno, se irá llevando como se pueda.

Ayer dediqué un rato a hacer limpieza de papeles en mi habitación y, revisando, encontré todos los historiales de los enfermos que hemos ido acompañando desde que empezamos esta bonita tarea. Muchos de ellos ya no están, y la mente y el corazón revivieron muchos momentos compartidos, la mayoría duros, pero con ese gustillo agradable que deja el tener conciencia de haberles ayudado en todo lo que se ha podido. Seguro que todos ellos, desde el cielo, nos siguen mirando con cariño.

Bueno, os voy dejando porque es hora de irme al local. Hoy va a ser el último día que atienda en este mes porque, como os decía antes, el martes salgo de viaje. Me voy a Honduras, donde del 15 al 21 tendremos nuestro primer Capítulo Provincial. Es todo un acontecimiento para nosotras, donde revisaremos lo realizado en este tiempo de vida de la Provincia, elegiremos nuevo Gobierno Provincial, discerniremos juntas cómo quiere Dios que sigamos caminando y en función de eso proyectaremos lo que vamos a hacer los próximos años. Confío en vuestra oración.

Feliz verano y ¡hasta la próxima!

Lidia Alcántara Ivars, misionera claretiana

 

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28 de junio de 1813, nace María Antonia París

A las Misioneras Claretianas y a los Laicos que compartimos el Carisma

 ¡Un cordial saludo a cada uno!

Próximamente, el 28 de junio del corriente tendremos la oportunidad de hacer memoria del natalicio de María Antonia París que, como sabemos, fue en Valmoll, pueblo cercano a Tarragona, en 1813. De ese momento, nos separa un alargado bicentenario y, nos relatan sus circunstancias, algunos datos reflejados en sus Escritos, Positio, Historia de la Congregación y apuntes testimoniales.

Las dificultades que rodearon los inicios de su vida y posterior adolescencia no menoscabaron su crecimiento en la fe, ni su opción de consagrar su vida al servicio de Dios, ni el cumplir su voluntad, siempre y en todo y a pesar de todo. Reconocemos en Antonia a una mujer de no muchas palabras, seria, de buen sentido, servicial, trabajadora, tenaz y profundamente enamorada de Aquel Dios y Señor de la historia que le pidió la fundación de una Orden nueva de apóstoles, que la sostuvo ante las incomprensiones y tropiezos en el llevarla a cabo y que le fue haciendo descubrir, paso a paso su vocación personal, la de amar y sufrir por esa Iglesia suya, concreta, la de su tiempo, hasta querer dar su vida si fuere necesario. Sin lugar a duda, una vida vivida en plenitud.

Y, si como reza la conocida canción que no es lo mismo vivir que honrar la vida[1], hoy, en esta memoria de su nacimiento, con la certeza del afecto sincero y la convicción de su santidad de vida, damos gracias, porque colaborando con la acción del Espíritu, ella ha honrado la vida, llenándola de sentido por el Reino y gastándola en un entregarse sin fin a una misión que vivió con pasión, pero también con la profunda humildad de quien se sabe en manos de Dios, que nada es suyo, que todo es gracia, y que sin pedir nada ofrece lo que gratis ha recibido.

Vivir con sentido, honrando la vida, para María Antonia era lo mismo que vivir al modo de Jesús. Así ella encontró la felicidad, “porque la persona que es fiel a Dios y vive su Palabra, alcanza en la entrega de sí, la verdadera dicha”[2].

 El homenaje, a Madre Fundadora en este día, nos sitúa e invita, como continuadores del carisma recibido, a preguntarnos de modo sincero y honesto, si deseamos ser felices, si apostamos a vivir al “modo de Cristo”, o lo que es igual, al ritmo de las bienaventuranzas, carta de presentación de Jesús y explicación de qué es ser santos: hacer cada uno a su modo y según su vocación, lo que dicen las bienaventuranzas, porque en ellas se dibuja el rostro del Maestro que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas, nos dice la exhortación Gaudete et Exsultate[3].

Se nos invita, en definitiva, como familia misionera claretiana, inspirados en la intuición de nuestros fundadores, María Antonia París y Antonio María Claret, a vivir de tal modo que cultivando el encuentro profundo y transformante con el Dios de la Vida, cuidando la fraternidad, haciéndonos más fácil el camino entre todos y acercando las palabras y gestos de Jesús al corazón de los hombres, como semillas de humanidad, esperanza[4] y santidad, seamos fuerza renovadora de la Iglesia y sociedad.

¡Feliz día, a todos y cada uno!

Unidos en la oración, junto a María, mujer acogedora de Vida, mujer portadora de Vida nueva, mujer que honró la Vida desde el pesebre a la cruz, en el Hijo y en sus hermanos.

Un fraternal abrazo.

Roma, 26 de junio de 2018.

 

                                                                                                                                                                             Ana María Mandrile

Responsable Interna de las Causas en la Congregación

[1] Canción de Eladia Blázquez, cantautora argentina. Pieza musical: Honrar la vida.

[2] Exhortación Apostólica del Papa Francisco, Gaudete et Exsultate (GE) nº 64

[3] Ibidem, cf. nº 64

[4] Cf. XVII Capítulo General nº 10, 13, 14.

 

 

 

#NO TE OLVIDES

El 20 de junio se conmemora el Día Mundial por las Personas Refugiadas

Madrid, 14 de junio de 2018.– El nuevo gobierno de Pedro Sánchez tiene ante sí la posibilidad de liderar una gestión de los flujos migratorios en la Unión Europea que responda a la crisis humanitaria que se vive. La decisión tomada sobre el Aquarius es un paso positivo, pero no basta con dar protección a un barco, sino que es necesario que España lidere un nuevo enfoque político en la UE que deje de dar la espalda a las personas refugiadas e impulse políticas de protección de las personas que se desplazan que no se basen en el control y la externalización de fronteras; además de mejorar el actual sistema de acogida para que sea flexible y sostenible. Quienes huyen de la guerra, la persecución y la violencia deberían encontrar en España un país donde obtener la protección a la que tienen derecho.

Así lo han afirmado diez organizaciones que trabajan en el ámbito de refugio y la cooperación internacional, cuando falta menos de una semana para el Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se celebra el 20 de junio. Para ello, han puesto en marcha, gracias a la colaboración de cerca de 50 viñetistas, una acción que recupera el #NoTeOlvides que hizo célebre el humorista gráfico Antonio Fraguas ‘Forges’, con el objetivo de visibilizar a las personas refugiadas y reclamar que las autoridades no se olviden de los compromisos vigentes de protección y acogida a quienes huyen de la guerra, la violencia y la persecución. Artistas gráficos y ONG rinden así homenaje a quien dedicó tantas viñetas a las personas en situación vulnerable y, particularmente, a las personas refugiadas. Para esta acción han colaborado viñetistas e ilustradoras como Eneko, Laura Pacheco, Pedripol, Malagón, Monstruo Espaguetti, J.R. Mora, Mauro Entrialgo, Adene, El Lápiz Loco, Iñaki y Frenchy, María Gil, Antonio “Lumpen”, Elkoko Parrilla o Pepe Medina, que han contribuido con una ilustración que están compartiendo hoy en sus redes sociales.

Las mismas organizaciones elaboraron hace ahora un año un documento conjunto con cinco ejes fundamentales para que el Gobierno español cumpliera con sus compromisos. Sin embargo, un año después de la propuesta, y dos años y medio después de los acuerdos sobre reubicación y reasentamiento adoptados por el Gobierno español y el resto de los Estados de la UE, la situación no ha mejorado, sino que en algunos aspectos se ha visto agravada, cuando las personas refugiadas ya no acaparan la misma atención, ni política, ni mediática, ni social. De hecho, los países europeos solo han cumplido el 33% de sus compromisos de mínimos (16% en el caso español), mientras millones de personas están atrapadas en condiciones infrahumanas en países como Turquía, Líbano, Irán, Uganda, Jordania (principales países de acogida en el mundo), o Grecia e Italia (principales países de llegada en la UE), donde no se les garantiza una adecuada protección de sus derechos.

A esto hay que sumar los constantes intentos de criminalizar y obstaculizar el trabajo a las organizaciones y personas que tratan de ejercer la solidaridad y salvar vidas en el Mediterráneo e impedir que sean devueltas con la complicidad de Europa a países como Libia, donde pueden ser torturadas y esclavizadas.

También hay que añadir las ‘devoluciones en caliente’ que siguen sufriendo en la frontera sur española, pese a que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a España por estas prácticas.

Frente a esto, las organizaciones firmantes esperan que el nuevo gobierno de Pedro Sánchez, dé un cambio de rumbo a estas políticas: impulse la apertura de vías legales y seguras y acabe con la política de externalización de fronteras de la UE, para que quienes huyan de la guerra y la persecución no tengan que arriesgarse a morir en el mar, en el desierto o a ser víctimas de abusos, violencia sexual y explotación a manos de traficantes, bandas armadas y redes de trata.

Más información

Pedripol, Malagón, Art Senal, Iñaki y Frenchy, Laura Pacheco, Monstruo Espaguetti, Adene, Eneko Las Heras, Pepe Medina, Boa Mistura, Sarita Impossible, María Gil, Raquel Bullón, J.R. Mora, LopeHumor, La Rata Gris, Antonio ‘Lumpen’, Manuel Sánchez de Frutos, Raquel Gu, El Lápiz Loco, MaruKi Maremotto, El Clavo, Mohamed Tayeb, Miguel Brieva, Rafa Maltés, Elkoko Parrilla, Ximo Segarra “acapu”, currito el petardo, Alberto Sintes, Mabebe Delgado, Ricardo Cavolo, Davite de deuxpression, Sonia Pulido, Miki y Duarte, Mauro Entrialgo, Ben Brutal Planet o Mohamed Tayeb son algunos de los artistas participantes, aunque la campaña sigue abierta para cualquiera que desee participar mediante el hashtag #NoTeOlvides.

Actualmente el 84% de las más de 22,5 millones de personas refugiadas en el mundo se encuentran en países de ingresos bajos y medios, y más de la mitad se concentra en tan solo diez países. Estas cifras alarmantes muestran cómo la realidad de las políticas de refugio a escala global y especialmente en Europa está dejando a millones de personas migrantes y refugiadas en una extrema situación de desprotección y vulneración de derechos.

CARTA DESDE MANOGUAYABO

Batey Bienvenido, Manoguayabo, 31 de mayo de 2018

¡Hola a todos!

Espero que os encontréis bien. Aquí estoy de nuevo para contaros cosas. No sé vosotros, pero yo he tenido un mes muy intenso desde mi última carta, con actividades muy variadas y muchos viajes.

A la semana siguiente de escribiros viví una experiencia muy bonita. En realidad, es algo simple, pero a mí me hizo mucha ilusión. Es que tuvimos las confirmaciones de la parroquia y Regina, una de las jóvenes de la capilla de Bienvenido me pidió que fuera su madrina. La verdad es que desde que estoy aquí mucha gente me ha pedido que sea la madrina de bautizo de sus hijos y siempre he dicho que no, por el simple hecho de que es una responsabilidad grande y las misioneras hoy estamos aquí y mañana allá, por lo que no podría cumplir adecuadamente con esa obligación cuando esté en otro sitio. Sin embargo, cuando Regina vino a pedirme que fuera su madrina de Confirmación, le dije que sí. Me pareció algo distinto. Ella es una joven haitiana que vivió con su madre en Haití hasta hace unos años, cuando su padre fue a buscarla y se la trajo acá. Es muy buena chica, sencilla y responsable. Ese día tuvimos la celebración en la parroquia de Manoguayabo y luego le organizamos una pequeña fiestecilla para comer. Todo muy sencillo y familiar, y lo disfrutamos mucho. Ojalá pueda siempre cuidar de su fe, independientemente de la parte del mundo en la que me encuentre… Una semana después, el 29 de abril, tocaba Día de Familias en San Pedro de Macoris, en la institución donde tenemos a Sandro y Alfredo, los niños que quedaron huérfanos hace un par de años. Como siempre, organicé una guagua para ir a visitarlos. Les hizo mucha ilusión. Una vez más, constatamos lo importante que es para estos niños saber que hay gente fuera que se acuerda de ellos y para quienes siguen siendo importantes.

Esa misma semana viajé a San Francisco de Macoris, para dar un taller de formación sobre los sacramentos a los aspirantes de los Claretianos. Fue una experiencia bonita poder compartir con ellos, no sólo la formación específica, sino otras cuestiones de fe y nuestra propia historia vocacional. Dentro del taller, tuvimos una celebración sencilla pero profunda en la que renovamos nuestro Bautismo. La semana siguiente viajé a Miami. Primero tuve reunión de Consejo Provincial para preparar nuestro primer Capítulo Provincial, que tendremos en julio en Honduras, y luego me quedé unos días para que me pasaran auditoría a la Administración Provincial. Fueron días intensos. Y desde Miami viajé directamente a Puerto Rico. Los misioneros claretianos de allá nos pidieron a los encargados de la Pastoral Vocacional de Santo Domingo que ofreciéramos una convivencia vocacional a los jóvenes de sus tres parroquias. Al final no fue solo la convivencia, sino que aprovechamos para asistir a dos reuniones de jóvenes que había los días previos. Fue una gozada todo lo que allí compartimos, tanto con los jóvenes como con mis hermanos claretianos y con Nancy, seglar claretiana. La acogida que nos brindaron fue estupenda y yo me sentí como en casa.

 

Y hace dos días hemos tenido el último de los encuentros con jóvenes planificados para este curso. Ha sido en Jimaní, en otra parroquia de los Claretianos. El lema del encuentro era “Dios nos regala la vida”, y los jóvenes disfrutaron mucho con las dinámicas que llevábamos preparadas. He de deciros que Jimaní se encuentra en la frontera con Haití. De hecho, la comunidad de los claretianos está a cinco minutos de la frontera. Personalmente, tenía muchas ganas de ir. Muchos no lo sabréis, pero para mí Haití es como un imán que me atrae desde enero del 2010. Recuerdo a la perfección la noche del 10 de enero. Yo estaba en Carcaixent, viendo las noticias con mis hermanas de comunidad, cuando anunciaron el terremoto que asoló el país. A lo largo de mi vida había visto muchas imágenes de terremotos y desastres naturales, pero, por algún motivo, esa situación me impactó profundamente. Recuerdo que, a pesar de lo tarde que era, bajé al despacho de KORIMA y me puse como una loca a enviar correos lanzando una campaña de emergencia para ayudar a los damnificados por el terremoto. Luego canalizamos la ayuda de manera organizada con las Proclades y Promicla, de tal manera que pudimos tener un buen impacto en una parte del país. Pero la verdad es que, si me hubiera sido posible, en ese momento yo me hubiera ido directamente allá a quitar escombros y ofrecer ayuda de primera mano. No pudo ser, y me conformé con hacer lo que podía desde España. Pero, desde ese momento, Haití se instaló en mi corazón.

Cuando me destinaron a República Dominicana pensé “que bien, ya estoy más cerquita de Haití”. Y luego Dios me hizo el regalo de encontrarme con este batey en el que vivo, llenito de haitianos a los que ayudo mediante los diferentes proyectos sociales que tenemos en la comunidad. Para mí, el batey es “mi pequeño Haití”. Sin embargo, ayer estaba ahí, a cinco minutos de la frontera y, lógicamente, no pude resistir la tentación de cruzarla y pisar tierra haitiana. Mis dos hermanos claretianos que me acompañaban fueron buenos y me concedieron el capricho, así que entramos en la zona que llaman Mal Paso, una tierra de nadie entre los dos países, continuamos caminando hasta donde está la bandera haitiana, nos hicimos una foto y nos volvimos. Fue cosa de media hora lo que tardamos, pero me hizo ilusión. Ojalá algún día pueda conocer de verdad algo más de ese país que sigue siendo el más pobre del mundo.

Y entre medias de tanto viaje, he seguido atendiendo gente en el local, continuando la declaración de los niños, llevando gente a la Embajada de Haití a hacerse pasaportes… lo cotidiano.

También la Escuelita sigue con sus actividades. Este lunes tuvimos la celebración del día de las madres. Aquí en Santo Domingo se celebra el último domingo de mayo, por lo que nosotros preparamos algo especial para ellas: una manualidad de regalito, unas poesías, canciones… y luego se les dio refresco y unas galletitas. Los niños estaban nerviositos por las actuaciones que tenían preparadas, pero disfrutaron de lo lindo pudiendo homenajear a sus madres. Ya queda poco para que termine el curso. De hecho, el lunes 11 de junio empiezan sus exámenes, el 15 nos los llevamos de excursión de fin de curso a la playa, y la semana siguiente convocamos a los padres para entregarles las notas. Ciertamente, este curso ha pasado volando.

Bueno, pues esto es todo lo que hoy os cuento. Eso sí, no quiero terminar esta carta sin recordaros que hoy las Misioneras Claretianas celebramos el día de la Vocación Claretiana. Felicito a todas mis hermanas y a todos aquellos de vosotros que compartís nuestro carisma. Pedid a Dios por nuestra Congregación, para que seamos buenas misioneras, estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos. Y pedid también por aquellas chicas a las que Dios pueda haberles regalado el don de esta vocación claretiana, para que lo descubran, lo acepten, lo asuman y formen pronto parte de esta familia.

Ya sí, me despido. Un abrazo grande y feliz mes de junio.

Lidia Alcántara Ivars, misionera claretiana

GRUPO MISIONERO

Los días 18 y 19 de mayo, los chicos y chicas del Grupo Misionero del Colegio María Inmaculada de Carcaixent terminaron sus actividades del actual curso escolar, con una convivencia lúdica en el colegio. Un curso repleto de actividades que nos dejan en este vídeo resumen:

DÍA DE ÁFRICA

Bajo el lema Mujer: futuro y esperanza, quieren destacar el papel fundamental de la mujer como eje de desarrollo y autoridad desde el sentimiento colectivo de la cultura africana y buscan señalar la importancia de su empoderamiento, protagonismo y liderazgo para el futuro de su propio entorno y el de las siguientes generaciones.

La mujer es una pieza clave para alcanzar el desarrollo económico, la igualdad social y política y obtener la paz en muchos territorios. Sin embargo, en algunas partes del continente, continúa padeciendo sumisión e inferioridad, y en muchas ocasiones estas condiciones son silenciadas. En África, como en el resto del mundo, las mujeres son agentes centrales del desarrollo, en primer lugar simplemente porque representan cerca del 40% de la fuerza laboral. Una cifra que se puede incluso considerar como infravalorada,  puesto que una parte de su trabajo, aunque productivo, permanece invisible en las estadísticas oficiales al no estar remunerado.

En el sector agrícola, su contribución es aún más importante, pues las mujeres son el 60% de la fuerza laboral y producen el 80% de la alimentación según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Es decir que, en sociedades ampliamente dependientes de la producción agrícola nacional, las mujeres tienen un papel clave en el desarrollo económico local y la seguridad alimentaria. Con todo ello, las mujeres africanas mantienen el 90% de la economía, producen el 80% de los alimentos y sustentan a más del 40% de las familias.

La formación y el desarrollo de las mujeres, como cabezas de familia y referentes en sus entornos, suponen un eje clave para el empoderamiento de toda la comunidad. Generar referentes positivos de superacion, autoestima e independencia en las mujeres supone sentar las bases de generaciones presentes y futuras tanto de niños como de niñas.  

Por todo ello, con motivo del Día de África, el próximo 26 de mayo, las voluntades de varias entidades cuyo compromiso con el continente africano tiene ya una larga trayectoria: AEFJN (red África Europa Fe y Justicia), la Capellanía Africana, UMOYA – Comités de solidaridad con África Negra, Fundación África Sur, Karibu, Mundo Negro y REDES, nos unimos en la celebración del Día bajo el lema Mujer: futuro y esperanza,  las organizaciones buscan hacer visible el rol fundamental de la mujer como eje fundamental para el desarrollo de África.

En palabras de Nicole Ndongala, Directora de la Asociación Karibu, “La mujer africana es por naturaleza una mujer de esperanza. Aunque se encuentre con dificultades, confía en que mañana las cosas van a salir bien.” Ella es la protagonista de uno de los hitos de la celebración que es representación del musical “Quilombos: El pueblo negro grita libertad”, una actualización a la realidad africana que llama a las puertas de Europa en nuestros días, de la “Missa dos quilombos” escrita por Pedro Casaldáliga y con música de Milton Nascimento.

CARTA ABIERTA DE LAS MADRES DEL AFRICA NEGRA

 

Todas tenemos origen humilde. A muchas nos hubiera gustado sentarnos en los bancos de la escuela, pero… no nos fue dado ese derecho. (…)

¿Saben los señores cuántos de nuestros niños no tienen escuela? 46 millones.

¿Saben lo que es que los niños duerman con hambre?

¿Saben lo que es ver morir a uno o varios hijos de hambre? (…)

A la mujer africana se la emplea como arma de guerra raptándola, violándola, asesinándola, humillándola y aniquilándola como ser humano. (…)

Un círculo vicioso de sufrimiento y desolación que pone directamente en peligro el futuro, a causa de los miles de niños sin educación y traumatizados por los horrores de la Guerra.

Con humildad, pero también con el coraje que tenemos, les decimos:

No nos cansaremos de luchar por nuestra África,… por nuestra libertad, por nuestros hijos, por nuestra salud, por nuestros derechos.

Después de 500 años de esclavitud y opresión, de exclusión y de ignorancia, de pobreza y de miseria, llegó el tiempo de decir ¡¡¡Basta!!! Llegó el tiempo de nuestra justicia, que para algunos puede no ser legal, pero no existe un jurista en el mundo que nos diga que no es legítima.

Rechazamos las armas y toda violencia, No queremos enfrentamientos de culturas o religiones. Pero,… queremos vivir con dignidad.

Para eso venimos… Y volveremos de nuevo seis veces, doscientas veces , porque los cuerpos pueden ser destruidos por la violación y el hambre pero nuestros sueños y nuestros derechos…

Ni la más potente arma podrá destruirlos.

No sólo parimos hijos, parimos a los hombres del futuro

Nuestros hijos serán educados en nuestra África libre, podrán estudiar.

Habrá médicos y hospitales, y tierra para trabajar y alimentarse.

Vivirán para entender las leyes, para mudarlas, para hacerlas de nuevo a partir de las necesidades de nuestro pueblo.

1 DE MAYO. POR UN TRABAJO DECENTE

Sumando fuerzas por un trabajo decente

Manifiesto ante el 1º de Mayo 

Las entidades promotoras de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) –Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica (JEC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC)— unimos nuestras voces y fuerzas en este 1º de Mayo, fiesta de los trabajadores y de san José obrero, para celebrar el sentido creador del trabajo, clave para el desarrollo humano, integral y solidario, y para denunciar la falta del trabajo decente para todas y todos en nuestra sociedad.

Como Iglesia, que quiere ser buena noticia en nuestro mundo, nos hacemos presentes y nos posicionamos en contra de aquellas situaciones que atentan contra la dignidad de las personas.

El sistema configura una sociedad donde el trabajo no es un bien para la vida sino un instrumento al servicio del capital por encima de la persona. La deshumanización del trabajo sitúa a la persona en una peligrosa situación de vulnerabilidad y exclusión social.

Nuestro actual sistema económico se apoya en un mercado laboral caracterizado por los elevados índices de desempleo (más de 3,7 millones de parados según  la última EPA) y de la temporalidad, la pobreza de muchos trabajadores, la precariedad de las redes de protección social (especialmente en lo que se refiere a las coberturas por desempleo y la cuantía de las pensiones), los bajos salarios, el incremento de la inseguridad laboral, la reducida representación y participación sindical, y las dificultades para conciliar vida laboral y familiar.

Detrás de este injusto marco laboral y social se esconden dramáticas historias personales de frustración, inseguridad y explotación, de las que somos testigos directos porque compartimos la vida con las personas que las sufren y las padecemos, también con frecuencia, en nuestras propias vidas.

Ante esta realidad de desigualdad y exclusión que afecta a millones de trabajadores y trabajadoras, las entidades que participamos en la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente recordamos que «la política económica debe estar al servicio del trabajo digno. Es imprescindible la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social» (Conferencia Episcopal Española, Iglesia, servidora de los pobres, 32).

Como señalan los obispos españoles, «la política más eficaz para lograr la integración y la cohesión social es, ciertamente, la creación de empleo. Pero, para que el trabajo sirva para realizar a la persona, además de satisfacer sus necesidades básicas, ha de ser un trabajo digno y estable». Y añaden que fue el propio Benedicto XVI quien «lanzó un llamamiento para “una coalición mundial a favor del trabajo decente” y que la apuesta por esta clase de trabajo es el empeño social por que todos puedan poner sus capacidades al servicio de los demás. Un empleo digno nos permite desarrollar los propios talentos, nos facilita su encuentro con otros y nos aporta autoestima y reconocimiento social».

Con motivo de la celebración de este Primero de Mayo, defendemos y reivindicamos:

■ Situar a la persona en el centro de la vida política, de las relaciones laborales y del trabajo.

■ Proteger el derecho al trabajo decente para posibilitar un desarrollo integral de la persona, donde el trabajo sea generador de dignidad para la vida.

■ Lograr la igualdad de oportunidades y trato para todos los hombres y todas las mujeres.

■ Garantizar que el trabajo permita desarrollar nuestra vocación y sirva para aportar nuestros dones a la construcción de la sociedad desde el bien común.

■ Reconocer social y jurídicamente el trabajo reproductivo, para poner en valor aquellos trabajos de cuidados que posibilitan y sostienen la vida.
■ Afirmar la seguridad y la salud en nuestro ámbito de trabajo, bajo unas condiciones laborales que no atenten contra la integridad física y psíquica de la persona, y que garanticen la protección social del trabajador.
■ Alcanzar libertad en la empresa para que, como personas expresemos nuestras opiniones, podamos ejercer nuestro derecho a organizarnos colectivamente y participemos de las decisiones que afectan a nuestras vidas.
■ Promover la conciliación real laboral y familiar, mediante la creación de ritmos y mecanismos que posibiliten el desarrollo integral de la persona en la esfera laboral, familiar, cultural y espiritual.

■ Lograr que el acceso a los derechos para una vida digna, como sanidad, vivienda o educación, entre otros, no estén condicionados a tener o no un trabajo.

Como Iglesia en medio del mundo, nuestros movimientos y entidades participan en esta realidad social y sufrimos sus efectos deshumanizadores, lo que nos pone en alerta para cuestionar nuestros estilos de vida y revisar su coherencia a la luz del estilo de vida de Jesús de Nazaret.

Somos denuncia profética mientras somos alternativa; y nos acercamos y somos fieles al Evangelio si somos testigos de aquello que reivindicamos. Tenemos conciencia de la misión y el compromiso de ser levadura en la masa, y de la urgencia de crear nuevos mecanismos y relaciones humanas que posibiliten una vida y un trabajo digno para todos.

Como gesto profético, en este 1º de Mayo invitamos a las distintas comunidades cristianas a celebrar la Eucaristía en acción de gracias por el don del trabajo humano y como signo de solidaridad con quienes sufren la deshumanización del trabajo.

Invitamos, igualmente, a participar en aquellas actividades que convoquen las organizaciones sindicales para exigir un trabajo decente acorde con la dignidad de toda persona y de todas las personas.

Puedes descargar el documento completo en formato pdf aquí.

Para más información en la web de Justicia y Paz.