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EXPERIENCIA SOLIDARIA EN NÍJAR – MATER IMMACULATA MADRID

¿Alguna vez has abierto los ojos y te has dado cuenta de lo que te rodea?  No me refiero a los árboles, a las casas, a los coches… estoy hablando de ese momento en el que te das cuenta de que el sueño que habías tenido cuando eras pequeño se quedo en eso, un sueño. Te has fijado en que ya no eres tú el dueño de tu vida sino la rutina. Te levantas, vas al trabajo, comes, trabajas otra vez, estás con el móvil o la televisión y te vas a la cama. Eso sin contar con el tiempo que dedicas a tus propias preocupaciones que vuelven a cobrar vida día tras día. Que triste es pensar que nuestro tiempo, el bien mas preciado que tenemos, es desperdiciado continuamente. Has notado que tu vida gira entorno al yo, a ese ladrón de segundos, minutos, horas…. ¿Qué sería de tu vida si la compartieras con alguien más? Si en lugar de levantarte pensando en ti mismo, rompieras las reglas y te dedicaras un poquito más a los demás.

El viaje a San Isidro de Níjar es una buena forma de salir de la rutina, de coger las riendas de tu propia vida y encauzarla en un camino mejor. Al principio nos apuntamos a esta experiencia para pasar tiempo con nuestros amigos, sin saber que cambiaría nuestra forma de pensar y ver la vida. Los días que hemos pasado aquí se han  convertido en un regalo, el que das, y en uno mayor y más gratificante, el que recibes, en forma de sonrisas y amistades

Entre ayudar en el banco de alimentos, colaborar en el taller ocupacional y la impactante visita a los asentamientos, podría parecer que no hubo tiempo para reflexionar sobre aquello que teníamos delante. Sin embargo, tuvimos la oportunidad de conectar con Kwesi, Mussa y Mammadu, personas completamente distintas a nosotros llenas de historias. Nos impactó que siendo tan pequeños tuvieran que afrontar obstáculos tan grandes como atravesar un continente, vivir solos en un país donde no conocen el idioma y que conflictos armados ajenos a ellos, les hayan robado la infancia para siempre. A pesar de esto, son capaces de combatir estas adversidades con una gran dosis de positividad, amor y fe. Volvemos de esta experiencia como personas diferentes y con estos héroes en nuestros corazones.

Durante estos días nos hemos dado cuenta de la importancia de dar y de compartir nuestro tiempo con aquellos que no reciben ni la mitad del cariño que nosotros. Como muchas veces dicen nuestros padres, somos unos afortunados, pero a veces nos hace falta ver la situación de otros para darnos cuenta de ello. Nosotros no podemos mejorar su situación, pero sí podemos sacarles una sonrisa e intentar ayudarles en lo que podamos. Nunca hemos tenido que cruzar un océano para conseguir nuestros sueños y lo único que nos diferencia de aquellos que sí lo han tenido que hacer es el lugar de nacimiento.

(Elaborado por los alumnos de 1º de Bachillerato que vivieron la experiencia durante el mes de marzo del presente curso)

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