JORNADA MUNDIAL DEL EMIGRANTE Y DEL REFUGIADO

El 14 de enero la Iglesia llama a acoger, proteger, promover e integrar a emigrantes y refugiados.

Del mensaje del Papa Francisco:

Queridos hermanos y hermanas:

«El emigrante que reside entre vosotros será para vosotros como el indígena: lo amarás como a ti mismo, porque emigrantes fuisteis en Egipto. Yo soy el Señor vuestro Dios» (Lv 19,34).

Durante mis primeros años de pontificado he manifestado en repetidas ocasiones cuánto me preocupa la triste situación de tantos emigrantes y refugiados que huyen de las guerras, de las persecuciones, de los desastres naturales y de la pobreza. Se trata indudablemente de un «signo de los tiempos» que, desde mi visita a Lampedusa el 8 de julio de 2013, he intentado leer invocando la luz del Espíritu Santo. Cuando instituí el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, quise que una sección especial —dirigida temporalmente por mí— fuera como una expresión de la solicitud de la Iglesia hacia los emigrantes, los desplazados, los refugiados y las víctimas de la trata.

Cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia (cf. Mt 25,35.43). A cada ser humano que se ve obligado a dejar su patria en busca de un futuro mejor, el Señor lo confía al amor maternal de la Iglesia. Esta solicitud ha de concretarse en cada etapa de la experiencia migratoria: desde la salida y a lo largo del viaje, desde la llegada hasta el regreso. Es una gran responsabilidad que la Iglesia quiere compartir con todos los creyentes y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que están llamados a responder con generosidad, diligencia, sabiduría y amplitud de miras —cada uno según sus posibilidades— a los numerosos desafíos planteados por las migraciones contemporáneas.

A este respecto, deseo reafirmar que «nuestra respuesta común se podría articular entorno a cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar».

Más información pinchando aquí.

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DONA TIEMPO, DONA VIDA. TALLER DE LENGUA PARA INMIGRANTES

Esta tarde hemos terminado el primer trimestre del curso actual de las clases de lengua para mujeres inmigrantes de Carcaixent. Y como siempre por estas fechas cercanas a la Navidad, cerramos las clases con una degustación de exquisitos dulces típicos árabes, realizados por las propias mujeres. Un día de convivencia intercultural en el que hablamos y nos conocemos unos y otros mejor. El próximo enero volveremos con nuevas energías. Desde aquí damos las gracias a todos, a las mujeres que vienen a aprender a comunicarse y a los voluntarios que les dan clases.

 

#DEFIENDO A MALENO

El próximo domingo día 10 de diciembre es el ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS. Por desgracia, es imposible traer a la memoria todas las situaciones en las que los DDHH siguen siendo vulnerados en nuestro mundo. Y, afortunadamente, también son miles las personas que ponen en peligro su vida por defenderlos.

 Una de ellas está en una situación difícil cerca de nosotros, por defender a quienes atraviesan el Estrecho jugándose la vida. Es HELENA MALENO, periodista, activista y defensora de los Derechos Humanos de migrantes y víctimas de trata. Desde CONFER, como parte de la RED MIGRANTES CON DERECHOS, junto a muchas otras organizaciones, hemos promovido un manifiesto para dar a conocer su situación y apoyarla en este proceso judicial que se le ha abierto en Marruecos.

MANIFIESTO #DEFENDIENDOAMALENO

Manifiesto #DefendiendoAMaleno

El pasado miércoles la defensora de derechos humanos Helena Maleno Garzón recibió una visita de la Policía, que la citaba ante la justicia marroquí este martes 5 de diciembre. Sin tener acceso a toda la información judicial para conocer en detalle las acusaciones que se vierten sobre ella, la documentación legal proporcionada concluye que la Defensora de Derechos Humanos es acusada por España de crimen internacional de tráfico de seres humanos e inmigración clandestina. El Estado español ha realizado investigaciones sobre su labor, por lo que podría haber pedido colaboración a Marruecos al ser Helena residente en este país. La base para la acusación de la Defensora son las llamadas de petición de auxilio que habría realizado a Salvamento Marítimo acerca de embarcaciones de personas migrantes que se encuentran a la deriva y/o desaparecidas. Un proceso judicial claramente destinado a criminalizar el trabajo que desarrolla Helena Maleno desde hace años como defensora de derechos humanos. Cabe remarcar que Helena Maleno es una periodista y defensora de derechos humanos española especialista en Migraciones y Trata de seres humanos. Desarrolla desde 2001 en Frontera Sur una labor de apoyo permanente en derecho a la salud, educación, identidad y a la vida de las personas migrantes.

En su larga actividad se ha dedicado a:

– Investigar la situación de los Derechos Humanos de las personas migrantes en la frontera Sur: vulneraciones por parte de las autoridades, ayuda en caso de agresiones y violencia, denegación de acceso al asilo, protección de menores y víctimas de trata, ayuda humanitaria, etc.

– Documentar casos de violencia contra las personas migrantes en las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, visibilizando prácticas ilegales como las ‘devoluciones en caliente’ y denunciando políticas como la ‘externalización de fronteras’.

– Protección del derecho a la Vida: alertando a los servicios de Salvamento y rescate de los países correspondientes toda vez que personas migrantes han realizado llamadas de auxilio desde el mar.

– Identificar los cuerpos de quienes naufragan, informar a las familias en los países de origen y conseguir un enterramiento digno según sus tradiciones y voluntades. Poner nombre a esos números que pierden la vida en cada día en el Mediterráneo.

– Acompañar a las familias de las personas migrantes en su duelo y en su lucha para exigir verdad, justicia, reparación y no repetición.

– Abrir investigaciones y ejercer presión sobre las autoridades competentes cuando se producen situaciones de uso excesivo de la fuerza contra las personas migrantes y por consiguiente la vulneración de sus derechos fundamentales, tales como el propio derecho a la vida.

– Detectar y proteger a las víctimas de trata, especialmente mujeres y menores, apoyando en procesos jurídicos y promoviendo su salida de las redes de explotación.

– Asesorar y acompañar a potenciales personas refugiadas en su acceso al derecho al asilo.

– Impulsar el empoderamiento de las personas migrantes, sensibilizando acerca de sus derechos y libertades fundamentales en países de origen, tránsito y destino.

– Informar diariamente con sus más de 80.000 seguidores en redes sociales de toda su actividad con el objetivo de apoyar los procesos de las comunidades migrantes y de incidir en las políticas migratorias en las que prima la ‘seguridad del territorio’ sobre los Derechos Humanos.

Por toda esta labor, Helena Maleno ha logrado ser reconocida entre las comunidades migrantes no solo como una figura de referencia, sino también como una amiga y compañera a la que acudir para pedir ayuda. Ha desarrollado su labor para instituciones y organizaciones nacionales e internacionales como el Defensor del Pueblo de España, el Consejo General del Poder Judicial, Women’s Link o el Servicio Jesuita Migrante. Un trabajo de defensa de los Derechos Humanos premiado por el Consejo General de la Abogacía Española (2015) o la Unión Progresista de Fiscales (2014), pero que también ha sido acompañado de presiones, intimidación y amenazas no solo por instituciones que ven sus malas prácticas salir a la luz pública, sino también por las redes criminales de trata y tráfico de personas.

Una vez más, hacemos un llamamiento internacional para DefenderAQuienDefiende. En particular, le recordamos respetuosamente a la autoridades de Marruecos y España sus obligaciones de proteger a los y las defensoras de derechos humanos de los migrantes tal como se recogen en los “Principios y orientaciones prácticas sobre la protección de los derechos humanos de los migrantes en situaciones de vulnerabilidad” del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que en el principio 18 establece la obligación de “Respetar y apoyar las actividades de los defensores de los derechos humanos y demás personas dedicadas al rescate y la asistencia de los migrantes”. Reivindicamos hoy como nuestro el compromiso con todos los defensores y defensoras de los derechos humanos, cuya actividad está siendo crecientemente amenazada por la criminalización de la solidaridad bajo la excusa de la ‘defensa del territorio’.

Hoy no sólo nos enfrentamos a una amenaza contra la vida de Helena y su libertad. Se encuentra en juego el Estado social, el Estado de derecho, la propia democracia y con ello la libertad y los derechos más fundamentales de los pueblos, especialmente de aquellos que ejercen su derecho a defender derechos. Por eso hoy nuestra responsabilidad se encuentra apoyando a Helena. Por ello hoy nuestro compromiso humano nos tiene innegablemente #DefendiendoAMaleno

La ONG Caminando Fronteras, a la que pertenece, ha puesto en marcha una petición de apoyo por parte de los grupos parlamentarios españoles que se puede firmar aquí: https://www.osoigo.com/es/acciones/defendiendoamaleno.html

CÁRITAS ELEVA UNA QUEJA AL DEFENSOR DEL PUEBLO POR EL INTERNAMIENTO DE INMIGRANTES EN LA PRISION DE ARCHIDONA

Cáritas Española ha elevado una queja al Defensor del Pueblo ante la decisión del Ministerio del Interior de internar en la futura prisión Málaga II (que está previsto que abra sus puerta en enero próximo en la localidad de Archidona) a varios inmigrantes que en los días previos habían llegado a las costas españolas.

Cáritas considera en su queja que “la llegada de más de 500 personas de origen extranjero mediante patera a las costas murcianas y la decisión de internarlas en la prisión de Archidona, Málaga, nos parece contraria al marco legal establecido en España”. Por ello, se solicita “de la Defensoría del Pueblo a que inste al  Ministerio del Interior y al Gobierno la puesta en libertad de las personas extranjeras de las que los juzgados de Murcia han ordenado un internamiento contrario a nuestro marco legislativo”.

Leer más.

COMPARTIENDO EL VIAJE

Caritas Internationalis lanza una nueva campaña mundial llamada  “ Compartiendo el viaje”

De la invitación del cardenal Tagle a la campaña:

“[…]

El objetivo de nuestra campaña es promover la cultura del encuentro, en comunidades en las que los migrantes y refugiados se van y regresan, a las que viajan y en las que deciden crear sus hogares.

Una de las preguntas más importantes que podemos hacernos como individuos, comunidades y países, en estos momentos de desplazamientos en masa de personas y tanta incertidumbre es: “¿Permito que el miedo prevalezca en mi corazón, o dejo que reine la esperanza?”

A través de ‘Compartiendo el viaje’, esperamos disipar el miedo y entender las razones por las que tanta gente abandona su hogar en este momento de la historia. También queremos inspirar a las comunidades para que establezcan relaciones con los refugiados y migrantes. Queremos hacer brillar la luz y liderar el camino. La emigración es una historia muy antigua, pero nuestra campaña pretende ayudar a las comunidades a verla con nuevos ojos y corazón abierto.

En su encíclica Laudato sì, el Papa Francisco decía que: “¡Basta un hombre bueno para que haya esperanza!” Imagínense si no es sólo una persona, sino toda una organización. Y si en vez de una organización, son 165 organizaciones que se unen con sus brazos y corazones abiertos, en todo el mundo, formando una cadena humana de amor y misericordia.

[…]

Nuestra campaña nos da la oportunidad de recordarnos, a nosotros mismos y a los demás, ciertas verdades. La Iglesia está llamada a ejercer la hospitalidad de Dios hacia los migrantes y los refugiados. Pero debemos recordar que no es una persona o un país a ser el anfitrión. Es hora de que todos nosotros recuperemos la profunda intuición bíblica de que es Dios el anfitrión. También debemos recordar que es Cristo a quien acogemos con agrado, cuando abrimos nuestros corazones a los inmigrantes y refugiados.

Los inmigrantes y refugiados en nuestro mundo de hoy nos están llamando a un viaje. En nombre de Caritas Internationalis, les invito a todos a unirse a la campaña Compartiendo el viaje para que a través de la cultura del encuentro, sigamos el camino de la paz.

[…]”

18-DICIEMBRE. DÍA INTERNACIONAL DE LAS MIGRACIONES.

 

migrantes con derechos

confer

ORACIÓN POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LAS MIGRACIONES

18 DICIEMBRE 2016

La Jornada del 18 de diciembre fue proclamada en el año 2000 por la Asamblea General de la ONU como Día Internacional de las Migraciones. La elección de la fecha de la ONU se debe a que el 18 de diciembre de 1990, se aprobó  la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y de sus familiares. La Asamblea destacó la necesidad de asegurar el respeto de los derechos humanos y las libertades de estas personas, derechos que, por otro lado, continúan siendo tan vulnerados. Esta jornada y esta oración nos quieren ayudar a recordar nuestro compromiso por la justicia, en el trabajo por lograr definitivamente una fraternidad universal que no tenga fronteras.

 

Somos conscientes de que esta jornada nos coincide este año con la celebración del IV Domingo de Adviento y día, además, de Ntra Sra. de la Esperanza. Podemos adaptar nuestra oración como más nos convenga pues aquí tan solo enviamos algunas pistas orientativas que nos pueden ayudar a prepararla. Las lecturas de este IV Domingo de Adviento son las siguientes:

  • Primera lectura: Is 7, 10-15
  • Sal 23, 1-6
  • Segunda lectura: Rm 1, 1-7
  • Evangelio; Mt 1, 18-24

 

CANCIÓN: “El sueño de la esperanza” (Pedro Sosa)

 

Habrá que abrir las ventanas
para asomarse a la playa
y hacer una red de lazos
y un puente brazo con brazo
para que vengan y vayan

Habrá que abrir las cancelas
para correr a la playa
a ver si así se nos hiela
la sangre por la garganta
de tanto dolor que espanta

A ver si Europa se entera
que no hay quien ponga barreras
al sueño de la esperanza

Que el alma se aferre a un sueño
y el sueño mueve las barcas
para vivir de rodillas mejor morir en el agua
Habrá que abrir las ventanas
para mirar a la playa
y hacer una red de lazos
y un puente brazo con brazo
para que vengan y vayan

Habrá que abrir las cancelas
para correr a la playa
A ver si sí se nos hiela
la sangre por la garganta
de tanto dolor que espanta

A ver si Europa se entera
que no hay quien ponga barreras
al sueño de la esperanza

Que el alma se aferre a un sueño
y el sueño mueve las barcas
para vivir de rodillas mejor morir en el agua
Ahogarse en la pena hiede
y deja llagas que sangran
mejor ahogarse en las olas
las olas no dejan marcas.

TEXTO: Extraído del Marco Común de la Red “Migrantes con Derechos”

“Somos custodios de nuestros hermanos y hermanas, donde quiera que vivan…”.

“La hospitalidad, de hecho, vive del dar y del recibir”.

“Existe una delgada línea entre refugiado, solicitante de protección internacional e inmigrante. Y vemos cómo personas que huyen de conflictos y de otras situaciones de extrema vulnerabilidad no ven reconocidos sus derechos.

España sigue siendo uno de los Estados más restrictivos a la hora de conceder el estatus de refugiado a personas que huyen de conflictos armados. Esto ha provocado que centenares de personas procedentes de Malí, República Centroafricana, Libia o Siria, entre otros países de origen, se encuentren desde hace tiempo, como “inmigrantes en situación irregular”, en nuestros barrios, calles o Centros de Internamiento.

La situación actual requiere de Europa un plan urgente de acogida humanitaria e integración. En paralelo, sin embargo, es necesario articular medidas que aborden las causas de los desplazamientos. En ese sentido, asegurar la paz y el desarrollo tanto en los países de origen como de tránsito hacia Europa es una pieza clave de nuestro futuro común”.

POEMA del poeta argentino Juan Gelmán:

No debiera arrancarse a la gente

de su tierra o país,

no a la fuerza.

La gente queda dolorida,

la tierra queda dolorida.

Nacemos y nos cortan el cordón umbilical.

Nos destierran

Y nadie nos corta la memoria,

la lengua, las calores.

 

Tenemos que aprender a vivir

como el clavel del aire,

propiamente del aire.

Soy una planta monstruosa.

Mis raíces están

a miles de kilómetros de mí

y no nos ata un tallo,

nos separan dos mares

y un océano.

El sol me mira

cuando ellas respiran en la noche,

duelen de noche bajo el sol.

 (Roma, 1980)

devolucion-caliente

REFLEXIÓN BÍBLICA de Elsa Támez (36 Congreso de Teología, 8-11 Septiembre 2016):

El teólogo belga, André Wenin, en uno de sus artículos habla de la importancia de la conciencia que el Israel bíblico tiene de ser extranjero, eso lo marca como su propia identidad. El extranjero no es el otro, como comúnmente se dice, sino uno mismo, que guarda una conciencia, un sentirse extranjero. Sentirse extranjero es una cuestión ética según Wenin, no solo permite establecer relaciones igualitarias entre inmigrantes, incluso a través de las leyes, sino también es un acto de liberación, pues, de acuerdo a Wenin, le libera de la codicia. El antepasado Abraham “es llamado a salir y dejar todo lo que se tiene para ir hacia lo que no se tendrá”, porque la tierra no podrá ser poseída. “La tierra no puede venderse para siempre, porque la tierra es mía, ya que vosotros sois para mí forasteros y huéspedes” (Lev 25,23).

Ya desde los orígenes, anteriores al relato del éxodo, hay conciencia de una emigración originaria. El nomadismo de los antepasados, así como la experiencia de inmigrantes oprimidos en Egipto son la autoimagen que no deberá olvidar el israelita para no caer en la codicia de posesión de tierra y acumulación de riqueza, pues la no-posesión se opone a la codicia. Todos sus descendientes deberán recordar, generación por generación, como una breve confesión de fe, como un credo, los orígenes migrantes de su ¨progenitor¨. Sus raíces son arameas y peregrinas. Dice Dt. 26,5: “Tú pronunciarás estas palabras ante Yahvé tu Dios: ´Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron e impusieron dura servidumbre. Nosotros clamamos a Yahveh Dios de nuestros padres, y Yahveh escuchó nuestra voz; vio nuestra miseria, nuestras penalidades y nuestra opresión, y Yahveh nos sacó de Egipto con mano fuerte… Y ahora yo traigo las primicias de los productos del suelo’. Después te regocijarás por todos los bienes que Yahvé tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, y también se regocijará el levita y el forastero que viven en medio de ti”.

 

DECÁLOGO DEL ADVIENTO:

  1. Reconoce tu pobreza y tu vacío.
  1. Reconoce tu debilidad: tú solo no puedes alcanzar lo que tanto deseas.
  1. No te acomodes a tu pequeñez: lucha por crecer siempre más, estírate, transciéndete.
  1. No te distraigas, no te entretengas, vive con el alma de puntillas.
  1. Sé persona de grandes deseos: no te conformes con las migajas de la mesa de la esperanza.
  1. Grita, suplica, llora, ora. Apasiónate, crece en el deseo, crece en el amor. El amor engendra deseo y el deseo enciende el amor.
  1. Paciencia y perseverancia. Todo tiene su tiempo para madurar y todo se debe preparar.
  2. No seas caprichoso ni ansioso. La esperanza aquilata y capacita.
  1. No duermas. Vigila. No dejes que tu lámpara se apague.
  1. También la fe ha de estar despierta. Atento a cualquier signo, voz y pisada. Los ojos y los oídos bien abiertos, no vaya a pasar de largo.

¿Puede nacer mi hijo en tu casa? ¿Me abrirás la puerta? ¿Me abrirás tu corazón?

(Autor desconocido).

DOCUMENTO DE LA ORACIÓN: oracion-por-el-dia-internacional-de-las-migraciones

DÍA DE LAS PERSONAS REFUGIADAS

LOGO CONFER JUSTICIA

20 JUNIO 2016

Desde que la fotografía del cuerpo de Aylan Kurdi conmovió a todas las comunidades de nuestro país con su inocencia robada por una travesía injusta provocada por una guerra aún más injusta, el debate sobre el asilo y refugio se instaló en nuestras reflexiones, generando una empatía colectiva por las miles de personas que, forzadamente, tienen que salir de su país en busca de protección internacional. Hoy, 20 de junio, Día Internacional de las Personas Refugiadas, puede convertirse en un momento privilegiado para analizar el “estado de la cuestión” y las interpelaciones que este tipo de migraciones forzadas están arrojando a la Vida Religiosa, en particular, y a la Iglesia en general.

Una provocadora invitación

Todos recordamos la visita del Papa Francisco al Centro Astalli para la acogida a refugiados de Roma gestionado por el Servicio Jesuita al Refugiado, el 10 de Septiembre de 2013. En el discurso pronunciado durante su visita, nos hizo un llamamiento a la Vida Consagrada, tan claro como profético:

“Para toda la Iglesia es importante que la acogida del pobre y la promoción de la justicia no se encomienden sólo a los «especialistas», sino que sean una atención de toda la pastoral (…). En particular —y esto es importante y lo digo desde el corazón— desearía invitar también a los institutos religiosos a leer seriamente y con responsabilidad este signo de los tiempos. El Señor llama a vivir con más valentía y generosidad la acogida en las comunidades, en las casas, en los conventos vacíos. Queridísimos religiosos y religiosas, los conventos vacíos no sirven a la Iglesia para transformarlos en hoteles y ganar dinero. Los conventos vacíos no son vuestros, son para la carne de Cristo que son los refugiados. El Señor llama a vivir con más valor y generosidad la acogida en las comunidades, en las casas, en los conventos vacíos.”

Estas palabras pronunciadas hace tres años han seguido siendo un aldabonazo para la Vida Consagrada desde el momento en que estalló la crisis en Frontera Este (desde septiembre de 2015 hasta nuestros días), como consecuencia de las políticas europeas de cierre de fronteras.

Una disponibilidad generosa y el nacimiento del Marco Común

Lo primero que hizo la Vida Religiosa ante lo que los medios de comunicación venían a llamar “crisis de los refugiados” fue poner a disposición sus recursos residenciales y personales para la acogida. Desde CONFER somos testigos de la cantidad de llamadas y correos electrónicos recibidos, ofreciendo pisos, dinero, acompañamiento… en la línea de esta invitación a abrir nuestras casas y conventos vacíos que, ya en el 2013, nos hacía el Papa Francisco.

CONFER, que ya venía haciendo un trabajo conjunto con las diferentes entidades eclesiales en el marco de la Red Intraeclesial de migraciones, intensificó sus labores de coordinación con el Secretariado de Migraciones de la Conferencia Episcopal, Cáritas Española y con Justicia y Paz, para dar una respuesta unificada como Iglesia a esa multitud de ofertas espontáneas y generosas por  parte de las comunidades cristianas y de la Vida Religiosa. Esta coordinación dio como fruto el nacimiento de un Marco común con el nombre “Hospitalidad + Dignidad = #MigrantesConDerechos”. Este marco supuso una invitación, no sólo a dar respuestas generosas a las realidades emergentes, sino al establecimiento de acciones bien coordinadas y pensadas por parte de todas las entidades de la Red.

La primera acogida

Fue en los primeros meses de curso (septiembre y octubre de 2015) cuando el Ministerio del Interior otorgó a CEAR, Accem y Cruz Roja una dotación presupuestaria para asumir el “encargo” de llevar a cabo esa primera acogida a refugiados. Desde entonces se ha ido acogiendo a personas procedentes, bien de los conocidos “cupos” (bajo este concepto la cifra de acogidas ha sido casi ridícula, muy por debajo de los compromisos firmados por nuestro Gobierno), bien de la ruta “extraoficial” procedente del Norte de África y Melilla.

Tanto por parte de CONFER como del resto de entidades de la Red Intraeclesial Migrantes con Derechos, la consigna fue la de no participar en una acogida “de emergencia”, cuya responsabilidad primera correspondía al Gobierno de nuestro país y a aquellas entidades a las que delegó esta función. Nuestra labor específica, sin embargo, sí era la de continuar preparándonos para hacer de nuestros pueblos y ciudades lugares propicios y cálidos para la integración de las personas migrantes y refugiadas, comenzando por nuestros hermanos y hermanas procedentes de otros países que llevan años entre nosotros.

La Iglesia, por generosa que sea, no debería de entrar a suplir las funciones que le corresponden a las administraciones públicas, pero tampoco olvidar cuál es su misión: contribuir a la construcción a medio y largo plazo de un tejido social intercultural, donde la diversidad sea acogida como riqueza y oportunidad. Cuando estos refugiados vayan saliendo de los recursos residenciales donde recibieron la primera acogida, tocarán (y ya lo estén haciendo), la puerta de nuestra comunidad social y eclesial, y es ahí donde se pone en juego nuestra generosidad.

Algunos desafíos que tenemos por delante

La situación actual sigue arrojando sobre la Vida Religiosa nuevos retos y desafíos a los que tendremos que responder, si queremos seguir siendo comunidades acogedoras y proféticas en nuestra misión:

  • La Red Intraeclesial Migrantes con Derechos ha desarrollado durante estos meses una valiosa labor de incidencia política denunciado las causas que han llevado a miles de personas a adentrarse en una crisis humanitaria sin precedentes. Un ejemplo claro de esto ha sido la campaña de recogida de firmas contra el acuerdo de la Unión Europea con Turquía que legitima las expulsiones de personas necesitadas de protección internacional. Lo realmente preocupante de tantas situaciones de las que hemos sido testigos, es la indiferencia de la mayoría de los estados de nuestra “Europa del bienestar” y la connivencia de muchos de estos países con medidas y leyes que claramente vulneran los derechos humanos. La vía de la denuncia y de la incidencia política siempre será un camino abierto y nunca terminado, por el que tendremos que seguir caminando.
  • Uno de los retos mayores que tenemos como Iglesia es el de no realizar distinción entre personas, ni mucho menos favorecer el establecimiento de categorías. No existen “migrantes de primera” ni “migrantes de segunda”. Existe una delgada línea que separa a una persona refugiada de una persona migrante: la de la voluntad política que le concede a la primera el estatuto del refugiado y se lo deniega a la segunda. Como comunidad cristiana hemos de trabajar desde una perspectiva de derechos y nuestra acogida ha de ir más allá de la jurisprudencia.
  • El desafío de la acogida y de la construcción de una cultura de la hospitalidad y de la interculturalidad no era nuevo en nuestro país. Aunque acabamos de desarrollar este punto, no podemos ignorar el peligro que supone para nuestro continente el aumento progresivo de grupos violentos que implican una amenaza precisamente para la construcción de sociedades mestizas, interculturales y diversas. No podemos dejar que ninguna ideología utilice la “política del miedo” para dinamitar las bases sobre las que se fundamenta nuestra convivencia.
  • La Frontera Sur sigue poniendo delante de nuestros ojos cada día la crudeza de las fronteras y la necesidad de luchar y trabajar contra leyes injustas y deshumanizadoras. Aunque pareciera que nuestra frontera ha quedado diluida con la crisis en Frontera Este, siguen ocurriendo vulneraciones de derechos humanos que es importante visibilizar y denunciar, como las expulsiones sumarias. En este sentido, el trabajo conjunto de Iglesia viene a reforzar un mensaje común de defensa de los derechos humanos.
  • Hay congregaciones que, por su carisma específico, llevan años trabajando en la acogida e integración tanto de personas migrantes como de personas refugiadas. Además de este trabajo tan importante en nuestro país (país de acogida), es fundamental la misión que la Vida Religiosa lleva a cabo tanto en los países de origen de las personas migrantes, como en los de tránsito. Son estas presencias las que nos hacen subrayar que el ámbito de la cooperación internacional sigue siendo de vital importancia, siempre y cuando no envuelva políticas de externalización de fronteras y control de flujos migratorios.

El trabajo en red como Iglesia, iniciado hace varios años, se ha visto fortalecido a raíz de los acontecimientos en Frontera Este y los desafíos que éstos han arrojado sobre nuestras prácticas de hospitalidad y acogida. Este trabajo conjunto es, sin duda, uno de los “hilos” que han de seguir consolidándose como un signo profético que visibiliza la práctica real de la comunión.

DOCUMENTO: Día de las personas refugiadas