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EXPERIENCIA SOLIDARIA NÍJAR 2019 – TESTIMONIOS

Los alumnos de 1º de Bachillerato del colegio María Inmaculada de Carcaixent nos dejan sus testimonios de la experiencia vivida en Níjar.

Nijar… Creo que una buena definición para esta experiencia seria “inexplicable”. Necesitas vivirla porque sobre todo es una experiencia a nivel personal, y un muy buen momento para convivir tanto con compañeros como profesores.

Desde que subí a la furgoneta note que este “viaje” iba a ser distinto, pero supongo que eso dependerá de los compañeros y profesores que te acompañen. En mi caso ha sido una oportunidad para conocernos mejor, aprender que los profesores pueden llegar a ser uno más en nuestras conversaciones haciendo la cena, en el coche o minutos antes de dormir y aprender a convivir con gente diferente a ti pero con un mismo objetivo: hacer que la experiencia sea lo más enriquecedora posible y que todos estemos a gusto.

Al llegar a Níjar conoces a las hermanas mercedarias que, a pesar de la avanzada edad de algunas, transmiten más vitalidad que cualquiera de nosotros y empiezas a hacerte la idea de que van a ser unos días intensos pero con un sentido pleno y, lo más importante, con recompensa moral.

Una vez pasado el primer día, sobre todo cuando estaba intentando dormir, echaba la vista atrás y pensaba en todo lo que había hecho en el día. No había día en el que no me hubiera sentido útil y a la vez egoísta: útil porque te das cuenta que estés haciendo bolsas de comida, de ropa, dando clases de español o simplemente hablando con uno de los inmigrantes has aportado tu granito de arena, les has ayudado a sacar una sonrisa, pero el pensamiento que más abundaba en mi cabeza era que egoísta soy. Cuando te ves rodeado de tanta miseria y de tantos problemas cuya solución está todavía muy muy lejos, recuerdas las tonterías de las que te quejas o haces mala cara a la gente de tu alrededor. Por ejemplo, cuando estaba haciendo bolsas de comida pensaba en cuando no me gusta algo de comer o no me apetece y no acabo el plato o lo tiro. La realidad de estas personas es que van a tener que comer alubias, arroz o pasta aunque no les guste, porque no hay más, es lo único que pueden comer gracias a las hermanas.

Aprendes a valorar cosas que no se valoran normalmente, por ejemplo poder asistir a la escuela, tener ropa con la que vestirte o tener una casa en condiciones. Pero todas estas cosas son materiales, lo que de verdad importa es llegar a enseñarte a valorar cosas que van más allá: por ejemplo tener a la familia y a los amigos cerca para poder contarles tus días buenos y los no tan buenos, poder tener una seguridad de que la familia que está contigo va a estar bien y no durmiendo en medio de la nada bajo cuatro plásticos. A pesar de todos estos problemas todos te recibirán con una gran sonrisa y aprenderás más de ellos que ellos de ti.

Carla


Nada más llegar, la pobreza y las malas condiciones de vida se hacen obvias. Es suficiente con mirar a través de la ventana del coche en las inmediaciones de San Isidro, donde se encuentran los asentamientos, para crear una primera impresión de la pobreza y la necesidad con la que viven la inmensa mayoría de los inmigrantes allí. Es en ese momento cuando te das cuenta de que ninguno de los que vais allí vais a salvar el mundo, y mucho menos en cuatro días, pero que, en realidad, toda ayuda es poca y sobre todo necesaria.

A lo largo del viaje hubo detalles que fueron cambiando mi mentalidad poco a poco y es que los inmigrantes que habitan aquí se ven a ellos mismos de una forma totalmente diferente de la imagen de ellos que nosotros tenemos en mente. Y es por esto que en vez de un pueblo gris y afligido por una gran contrariedad como la pobreza y la falta de recursos, nos encontramos con un pueblo trabajador, hospitalario, con una mentalidad de grupo inquebrantable, con una sonrisa que no se desvanece ni al contar todas las tragedias que han pasado y con unas ganas enormes de aprender y crecer anteponiendo siempre las necesidades y el bienestar de los demás a las suyas.

El primer día, en el taller de español conocí a Moussa y lo invité a que viniera a cenar junto con su amigo Keita. Una vez en la mesa, vi un poco intranquilo a Moussa y le pregunté por qué no comía nada, entonces, en voz baja, me respondió que él no había hecho nada para ganar esa comida y que por tanto no la merecía. Los dos últimos días, estuvo con nosotros Qüesi el cual fue seguramente el que más nos marcó a todos ya que además de su apasionante historia de cómo había dejado a su madre y sus hermanos con tan solo 10 años para poder ganar más dinero y enviárselo para que tuvieran una mejor vida, nos contó la historia de cómo había perdido la movilidad en uno de sus brazos pero nos dimos cuenta de que ni esto ni la pobreza en la que vivía le impedía ser feliz y sobre todo más agradecido que todos nosotros juntos. Es por esto que el último día que nos acompañó nos regaló una bolsa con comida equivalente a su sueldo de un día y nos agradeció muchísimo uno por uno las dos comidas que había hecho en nuestra casa pero sobre todo el tiempo que habíamos pasado con él. ¡Qué belleza de persona! Además de esto el ambiente de grupo, el buen rollo y la buena convivencia por parte de todos los compañeros y profesores fue una de las cosas que marcó la diferencia para que esta experiencia pasara de ser una buena experiencia a una experiencia espectacular e inolvidable en cualquier aspecto.

Una vez pasada esta experiencia ya habiendo reflexionado en casa, llegué a la conclusión de que como dijo Juanjo y nunca voy a olvidar: NO hicimos una obra caritativa, hicimos una obra de ayuda entre iguales. Y después de todo lo que he vivido en este poco tiempo lo he entendido, obviamente nosotros ayudamos proporcionándoles algunos recursos básicos y nuestro tiempo pero ellos nos ayudan con algo mucho más valioso, transmitiéndonos sus historias de superación y de forma real y espontánea esos valores tan necesarios en nuestra sociedad y que ellos tienen tatuados a fuego en su código de conducta en su día a día.

Iago


A lo largo de nuestra vida, vivimos diferentes experiencias. Níjar ha sido una de estas. Recuerdo lo ilusionada que estaba por ir así como también recuerdo lo abismada que estuve los días posteriores a la experiencia, la cual calificaría como una de las más enriquecedoras de mi vida.

En primer lugar, quiero resaltar lo que ha significado para mí estar con personas que lo han dado todo y lo siguen dando para poder vivir de una manera digna. Han dejado atrás sus familias, sus casas, sus idiomas y sus culturas, entre muchísimos otros objetos y valores, para llegar a España. Me asombra el coraje de estas personas por el hecho de poner su vida en juego. Sin embargo, muchos de ellos viven en condiciones infrahumanas y son explotados en sus trabajos.

De igual modo, esta experiencia me ha evocado una serie reflexiones que hacen que me plantee qué es lo que yo he hecho para merecer la vida que vivo. ¿Por qué yo puedo vivir en una casa y comer todos los días y ellos no? Encontrar respuestas a estas preguntas me parece una labor muy complicada. De hecho, no creo que haya una justificación que explique tal desigualdad. Nadie se merece dormir en la calle o no comer durante varios días.

Por otro lado, quiero comentar que uno de los problemas que más me ha preocupado ha sido el hecho de que los inmigrantes no sean tratados como personas en muchas ocasiones. Cuando hemos estado con ellos en la escuela o en la casa, nos hemos dado cuenta de que, además de tener necesidades básicas como alimentarse o vestirse, necesitan ser aceptados y tratados como personas, ni más ni menos. Estoy segura de que hacer que un inmigrante se sienta integrado, aunque sea durante un corto periodo de tiempo, es algo que está en nuestras manos. Nosotros debemos ser capaces de escucharlos y de hablarles con total naturalidad y de la misma manera que conversaríamos con un compañero de clase o con un amigo.

Sin duda alguna, Níjar ha sido una experiencia de la que he aprendido muchísimo. Además, me ha incitado a una serie de reflexiones y me ha despertado unos sentimientos que no los he pasado por alto, sino que he profundizado en ellos. Sé que yo no voy a poder cambiar la triste realidad de tanta gente pero sé que debo y, sobre todo, quiero aportar todo aquello que esté en mis manos para contribuir a la lucha por un mundo justo e igualitario.

Inma


Cuando nos plantearon la idea de ir a Níjar dije “¿Por qué no?” Así que sin dudarlo me apunté, total así vivía algo distinto y pasaba más tiempo con mis amigos.

Ahora que ya ha acabado puedo asegurar que no es para nada como me lo esperaba. Una cosa de las que he estado pensando mucho es en la ignorancia, y es que hasta que no chocas con una realidad así no te das cuenta de lo que realmente está pasando.

Durante estos cinco días hemos conocido a gente con historias realmente duras, de esas que salen en la tele y dices “pobrecitos”, pero a día de hoy puedo decir que cambia mucho de verlo en una pantalla a que te lo cuenten en persona y, sin embargo, siempre estaban todos sonriendo y dando gracias por lo que tenían. Se les veía felices y para eso no tenían la necesidad de tener miles de cosas.

Sinceramente, más que ayudarlos siento que han sido ellos los que me han aportado a mí una mirada mucho más amplia del mundo, cosa que me ha marcado mucho.

Además, gracias a la convivencia del grupo, hemos cogido mucha más confianza entre todos nosotros, nos hemos reído, hemos llorado y hemos compartido momentos que nunca olvidaremos y eso, sin duda, ha sido de lo mejor de la experiencia.

Así que sí, sin dudarlo repetiría este viaje una y otra vez y creo que todo el mundo debería de hacerlo por lo menos una vez en su vida.

Por último quiero dar las gracias a todas y cada una de las personas que han formado parte de esto, ojalá repetir todos juntos.

Nuria


Siempre me ha gustado ayudar a los demás en todo lo que podía y más. De hecho, desde tercero de la ESO llevo idealizando esta experiencia y es que Níjar ha superado con creces mis expectativas, y además es un pueblo donde se mezclan todas las formas de ser de una persona. Por un lado, se encuentra la vanidad y el egoísmo de las personas, por otro la supervivencia y la guerra constante por hacerse un hueco en la sociedad. Por último, la bondad y la caridad de aquellas personas que socorren a las personas pertenecientes al segundo grupo.

Ya hace un mes que volvimos de Níjar y sigo pensando en qué puede llevar a una persona a tomar decisiones tan locas como para arriesgarse a perder la vida. Tampoco entiendo cuán vacío puede estar un corazón para ignorar a un ser humano con necesidades tan básicas como comer. Cuando llegamos a San Isidro de Níjar era de noche y por tanto no pudimos observar con todo detalle la realidad que allí existe día a día. Pasaron los días y tuvimos la oportunidad y el privilegio de escuchar historias tan impactantes como la de aquellas personas que por aquella casa pasaron durante los días que nosotros allí estábamos.

Tengo que decir que las cosas que vi allí me han ayudado a abrir los ojos. He aprendido a saber qué está bien y que está mal. Muchas veces regresábamos a la casa con dolor de cabeza, de espalda e incluso de pies, pero, en cuanto alguien necesitaba de nuestra ayuda, automáticamente dejábamos de lado el cansancio y ayudábamos en cuanto podíamos al compañero, así que en ese aspecto también hemos mejorado mucho a nivel de confianza grupal.

Realmente, ha sido una experiencia muy enriquecedora y por tanto totalmente recomendable a todos aquellos que tengan el afán de ayudar a los demás. Cuando llegamos a aquel pueblo, llegamos todos con la predisposición de ayudar a aquellos que lo necesitan, pero lo que menos esperas es volver con la cabeza llena de ideas buenas para ayudar a los demás y con el corazón casi más lleno de amor que cuando ingresamos en Níjar. Aquellas personas a las que ayudamos nos demostraban el amor y, pese a no compartir ni siquiera el mismo idioma, eran capaces de traspasar esa barrera y demostrar su amor y gratitud que tenían para con nosotros. Y, sinceramente, creo que en pocas ocasiones he sentido tanto amor y cariño sincero como cuando te agradecían aquello que nosotros, por muy insignificante que fuese, hacíamos.

Creo que no me equivoco si digo que allí aprendimos mucho más de la vida que en todos los años que llevamos viviendo. Al haber tenido la oportunidad de ir a este municipio hemos podido comprobar que pese a estar en un país desarrollado, hemos olvidado que los necesitados cada vez lo son más. Ya tienen suficientes barreras en la vida como para que nosotros y nuestra indiferencia sea una más de ellas, por tanto, me comprometo a hacer en lo posible un poquito la vida más fácil a los demás.

Por último, quería añadir, que al regresar de Níjar y pensar en frío sobre todas aquellas cosas que habíamos visto y vivido, me llevo a encontrar varias conclusiones, las cuales compartiré a continuación. La primera es que la avaricia transforma el corazón del ser humano haciéndolas explotadoras de aquellas personas necesitadas. La segunda es que cuando las personas sufren el corazón tiene dos opciones, o se hiela o, por lo contrario, se convierte en bondadoso. Me alegra ver que la mayoría pertenece al segundo grupo. La tercera es que muchas veces la ignorancia mata a las personas. La cuarta es que sigo preguntándome cómo los ayuntamientos permiten este tipo de vida infrahumana y no ayudan a estos inmigrantes. Y la última, y para mí la más importante, es que la justicia no existe y que encima es injusta.

No obstante, me gustaría concluir diciendo que esta ha sido sin duda la mejor experiencia de mi vida hasta el momento, ya que como he dicho antes tengo 17 años y mucho no he vivido. También quiero dar las gracias a todos aquellos que habéis hecho posible esta experiencia.

Paula

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ENCUENTRO DE DELEGACIONES Y VOLUNTARIOS

 

Los días 5 y 6 de abril, en el marco de la XIX Asamblea General de la ONG-D Korima Claretianas, se celebró en Madrid un encuentro de delegaciones y voluntarios, trabajando, de la mano de Luis Antonio Rodríguez Huertas, el hecho migratorio.

El viernes por la tarde, fuimos llegando a la casa de Julián Hernández, representantes de las diferentes delegaciones de Korima, así como voluntarios y religiosas, procedentes de distintos puntos de España: Valencia, Carcaixent, Murcia, Vélez Rubio (Almería), Zafra (Badajoz), Tremp (Lérida), Zaragoza, Granada y Madrid. Comenzamos el encuentro con una oración preparada por el grupo misionero de “Korima Pasos” del Colegio Mater Immaculata (Madrid), reflexionando sobre nuestra condición de inmigrantes, desde nuestra propia vida, a la luz de la Palabra… trayendo al corazón todas aquellas realidades humanas que, a lo largo de los años y desde los diferentes lugares en los que habíamos vivido o visitado, habían dejado huella en nosotros.

El sábado fue un día intenso y cargado de emociones. Comenzamos la mañana aplicando al hecho migratorio la “estrategia TDA” y desvelándose uno de los misterios del encuentro, el significado de estas siglas…

Luis nos explicaba el sentido de la primera letra, “T: Tocar”, porque solo cuando una realidad nos alcanza, nos duele y la hacemos nuestra, puede afectarnos e impulsarnos a la acción… Desde ahí, nos invitaba a salir a “tocar” la inmigración, a dejarnos “afectar” por ella. Y así, en pequeños grupos, visitando diferentes zonas de Madrid, pudimos entrar en contacto, con hombres y mujeres que un día dejaron atrás sus países, sus hogares, sus trabajos y familias en busca de un futuro mejor…  A la vuelta, tuvimos un espacio para compartir y reflexionar sobre lo que habíamos experimentado tras ponerle rostro y nombre a la inmigración, para a continuación  meternos de lleno con la segunda letra de la “estrategia TDA”, D, de discernimiento.

Todavía con el corazón profundamente afectado, pudimos escuchar el testimonio de Agustín Marie Ndour Ndong, inmigrante senegalés que llegó hace 19 años a nuestro país y que nos explicó brevemente las causas de la migración africana, haciéndonos caer en la cuenta de que el fenómeno migratorio es inherente a la condición humana y que, en el caso del continente africano,  en su origen, no solo está la historia de esclavitud y colonialismo que marcó la vida de  estos países durante siglos, sino también esas “relaciones vampíricas” a nivel comercial que caracterizan las políticas económicas de las grandes multinacionales y que nosotros, con nuestra forma de vida, alimentamos… Desde ahí, se nos invitó a discernir qué podemos hacer en nuestro día a día, para construir un mundo mejor y más humano, con los dones  y posibilidades que cada uno tenemos.

 

Después de la comida y tras de un breve descanso, comenzamos la tarde de mano del Papa Francisco, con la lectura del “Koriprensa”, una selección de textos significativos del Papa en relación a la inmigración y al desarrollo económico sostenible de nuestro planeta.

Así, pudimos ir descubriendo diferentes principios de intervención en relación al hecho migratorio:

  1. la existencia de las periferias, ya no solo en nuestras ciudades, sino aquellas que nosotros, con nuestra forma de hablar y etiquetar a los demás, vamos construyendo.
  2. la conmoción, verdadero motor de nuestro corazón, pues solo la compasión nos puede llevar a erradicar esta lacra de nuestra sociedad.
  3. la comunidad, pues es trabajando en red, con otros y sin perder el optimismo, la única forma posible de cambiar el mundo.
  4. la dignidad universal del ser humano, pues todos somos hijos de Dios.
  5. la necesidad de tender a la promoción humana frente a las prácticas asistencialistas, haciendo en todo momento, protagonistas a los destinatarios de nuestra acción.
  6. y siempre desde una visión y análisis creyente de la realidad…

Con todas estas claves en nuestro haber, pudimos descubrir el significado de la última letra de la “estrategia TDA”, y como no podía ser de otro modo, la letra A representaba al Amor, porque solo la actuación que tiene como base el amor verdadero, es realmente generadora y constructiva. Y desde esa clave se nos invitaba a ser casa para el otro, hogar en el que toda la humanidad, tenga cabida.

Desde ahí, se nos presentó el testimonio de Dauda, un chico de Costa de Marfil que formó parte, durante un tiempo, del Proyecto Berakah, del que la comunidad claretiana de Sevilla forma parte.

Con sus palabras y la invitación de soltar amarras para amar, terminamos el encuentro, concluyendo la jornada con  la celebración de la XIX Asamblea General de Korima.

Puedes leer el documento, descargándolo desde Crónica Encuentro de Delegaciones y Voluntarios

Carta desde Manoguayabo

Batey Bienvenido, Manoguayabo, 2 de abril de 2019

Queridos amigos:

Tengo que empezar esta carta pidiendo disculpas por haber faltado a mi cita estos últimos meses. Realmente agradezco todos los mensajes que me habéis enviado diciendo que echáis de menos las cartas, ¡gracias de corazón!

La verdad es que, a causa de los nuevos servicios que se me han pedido en la Congregación, desde que empezó el año no he parado de viajar por diferentes encuentros y actividades, y me cuesta encontrar un rato para seguir contándoos sobre “la vidilla del batey”. Tal es así que en los tres últimos meses he tenido que viajar un par de veces a España, dos a Miami, una a Puerto Rico, además de los viajes mensuales que hago dentro de República Dominicana por la pastoral vocacional. Gracias a Dios, todos los encuentros han sido muy buenos y fructíferos y, de una u otra manera, seguimos intentando construir Reino con cada actividad.


Por desgracia, me ha pasado ya varias veces que cuando vuelvo de algún viaje me encuentro con malas noticias: gente, como la familia de Emanés, que se ha quedado sin nada porque su casa de madera salió ardiendo… alguno de nuestros enfermos que ha fallecido… Desde la última vez que os escribí han sido Antonieta, una viejita ciega a la que llevábamos atendiendo hace años, y Delania, la señora con cáncer de la que os hablaba en mi última carta. Según me contaron, lo de Delania no fue solo por lo mal que ya estaba, sino que uno de sus sobrinos le dio unas pastillas que habían recetado a otra mujer que había muerto de cáncer, dichas pastillas le sentaron mal y eso aceleró el proceso. Una vez más, me llené de indignación al saberlo… ¡Cuánto desastre causa la ignorancia!

Por la parte del proyecto Sin Papeles No Soy Nadie puedo contaros que las cosas están cada vez más difíciles y la gente más desesperada.

En primer lugar, después del dineral que los haitianos tuvieron que gastar hace cuatro años para entrar en el Plan de Regularización, a muchísimos de ellos los han cancelado, lo cual supone que vuelven a estar ilegales. La Mesa de Ayuda para el Inmigrante está trabajando para ver si vuelven a incluir a algunos en el Plan, pero la cosa va demasiado lenta y sin garantías de que se vaya a conseguir algo seguro.

En segundo lugar, a todos los hijos de haitianos que nacieron aquí antes de abril de 2007 y que entraban en el Plan de Naturalización, les están dando largas en vez del documento de identidad dominicano que les corresponde, con lo cual siguen indocumentados y sin posibilidad de estudiar ni de trabajar.

En tercer lugar, han llegado a la Embajada de Haití muchos pasaportes hechos entre los meses de marzo a junio de 2018, pero solo de las personas que ya tenían pasaporte vencido y fueron a renovarlo. El resto, los que fueron a hacérselo por primera vez, siguen sin recibirlo después de un año. Y lo malo es que éstos son la mayoría… Para que os hagáis una idea, de marzo a diciembre de 2018 yo llevé a 158 personas a hacerse pasaporte. De esos 158, solo 23 eran para renovar, y de esos 23 han llegado 10. No hace falta hacer muchos cálculos para darse cuenta de lo indignante de la situación… Según me han contado “mis contactos”, se descubrió corrupción dentro de algunas personas que trabajaban en la Embajada y se está poniendo remedio, pero la cosa va lenta y han decidido empezar por traer los pasaportes de renovación, aunque, supuestamente, van a ir llegando todos poco a poco. Yo esto no quiero contarlo abiertamente a la gente de aquí para no desesperanzarlos más, pero el asunto es bien feo. Además, cómo será la cosa, que llevan tres meses sin hacer ni renovar pasaportes. ¡Cuando empiecen a hacerlos no voy a dar abasto de tan larga como va ya la lista de los que quieren ir!

Un cuarto tema dentro de este proyecto es el de las declaraciones de niños. De los que siguen llegando y nacieron en hospital, podemos hacer el proceso con normalidad. Ahora bien, los que nacieron en la casa con una comadrona no tienen la misma suerte porque el proceso también lleva paralizado casi dos años. ¿Por qué? Pues porque uno de los documentos que necesitan para poder ser declarados es el papel del alcalde que avala que la criatura nació en la casa. Ese papel lo hacen los alcaldes, pero los tiene que firmar el jefe de los alcaldes de la zona. Nunca hubo problema con eso hasta que pusieron a una señora -de la que no mencionaré el nombre- en ese cargo. Era una abogada sabelotodo, que en realidad sabía poco del asunto, y bastante racista. Como no atendió a razones cuando fui a verla, me fui directamente a quejarme al Síndico de la zona. Se ve que no fui la única que se quejó, porque al poco tiempo la suspendieron de su cargo y pusieron a otro señor. A petición de uno de los alcaldes fui a verlo y también empezó a poner problemas, argumentando que eso no le corresponde a la alcaldía y cosas similares. En nada tenía razón y, con ayuda de documentación que me facilitaron en la Junta Electoral, así se lo demostré. No quiero sonar prepotente con esto, pero realmente es increíble la falta de capacitación que tiene mucha gente aquí, o la falta de ganas de trabajar, no sé… Bueno, el caso es que este señor no tuvo más remedio que darme la razón y me dijo que podía enviar directamente a las mujeres a su oficina, sin pasar por el alcalde. ¡A todas las rechazó y se negó a hacerles el papel! De tal manera que hay en este momento más de 200 niños y jóvenes esperando poder disfrutar algún día del derecho fundamental a ser alguien, a que su existencia sea reconocida en la sociedad, a poder estudiar… Mañana he quedado con un concejal amigo para que me acompañe a visitarlo por última vez. Según cómo transcurra la entrevista, igual vuelvo a visitar al Síndico. Ya os contaré…

Por la parte de la Escuelita, el curso sigue su proceso. Los alumnos están muy motivados y esta próxima semana tendrán sus exámenes, antes de las vacaciones de Semana Santa. También ha ocurrido una desgracia aquí, y es que el pequeño Walter, de 6 añitos recién cumplidos, se electrocutó la semana pasada. Se ve que un día de lluvia estaba intentando volar una chichigua (cometa) que había confeccionado él mismo, la chichigua se le pegó al poste de la luz, él fue a soltarla y directamente se electrocutó. Aún sigue interno en el hospital. Hace un rato su madre me ha dicho que está un poquito más aliviado, pero aún con muchos dolores y no saben cuándo le darán de alta.

Bueeeeeno, diréis que ¡menuda carta trágica que estoy escribiendo! No es mi intención, la verdad, es simplemente la realidad que tenemos. Ya se sabe eso de que “a perro flaco todo se vuelven pulgas”. Pero, aparte de todo esto que os cuento, hay muchas cosas buenas que también ocurren, mucho trabajo bien hecho, mucha ayuda repartida con generosidad, gente que va saliendo adelante gracias a la ayuda que reciben de los proyectos… y eso, que no sale en los telediarios, es tan real como lo otro, y es con lo que debemos quedarnos.

Termino por hoy. Os deseo a todos un buen final de cuaresma y una mejor Semana Santa, vivida en profundidad, para poder prepararnos adecuadamente al Gran Misterio Pascual que tan próximo está.

Un abrazo a cada uno y mis mejores deseos.

Lidia Alcántara Ivars, misionera claretiana

EMERGENCIA HUMANITARIA EN NÍJAR

Concluida la Experiencia de voluntariado de los alumnos de 1º de bachillerato del Colegio Mª Inmaculada de Carcaixent, nos trasladan su preocupación por la situación en la que se encuentran muchos de los inmigrantes que allí residen y la falta de medios que están sufriendo las hermanas Mercedarias para hacer frente a la situación. Por eso, os trasladamos su preocupación y nos sumamos a la misma. Hemos decidido abrir campaña para paliar en la medida de lo posible esta situación. Si quieres colaborar, puedes hacer un ingreso en nuestra cuenta ES30 0075 0096 6706 0017 7934 con el concepto Níjar o a través de nuestra página web.

Esta es la carta con la que los alumnos voluntarios nos piden ayuda:

En Carcaixent, a 17 de febrero de 2019. 

Tras haber podido disfrutar de una semana de trabajo en San Isidro de Níjar de la mano de las hermanas Mercedarias hemos podido ver con nuestros propios ojos la necesidad que allí habita. Quizá en nuestro día a día no vemos ese tipo de necesidades, pero como ya se ha comentado anteriormente la carencia continua en la que viven estos inmigrantes en el sur de España hace que como conjunto de personas nos encontremos en la obligación de sentirnos afortunados.  

Allí, no existen los grifos porque no tienen agua, no existen bombillas porque no tienen luz. Sin embargo, existe el hambre porque no tienen comida, existe la sed porque no tienen agua potable y sobre todo existe el frio porque no tienen hogares.  

Bien, como parte del alumnado de 1º de Bachillerato creemos conveniente hacer un llamamiento a todas aquellas personas que se sientan en la obligación de ayudar, ya que como hemos dicho, ni siquiera las necesidades básicas las tienen cubiertas y las hermanas Mercedarias no tienen los recursos necesarios para abastecer a los miles de inmigrantes que allí se encuentran. Si ellas pudieron renunciar a muchas cosas por esta misión, ¿Por qué nosotros no somos capaces de entregar un poquito de nosotros a los demás cuando realmente nos necesitan?  

El municipio de San Isidro junto a las hermanas Mercedarias suele recibir ayudas humanitarias para alimentar a este grupo de inmigrantes que cada día crece. Sin embargo, este año las ayudas no están llegando a tiempo y esto está provocando una fuerte hambruna en los diferentes asentamientos. A esto, se le añade la continua entrada de inmigrantes en esta localidad. Las hermanas hacen lo imposible por intentar abastecer a todas las personas que diariamente llegan escapando de su cruel realidad, pero cada vez es más complicado, porque cada vez hay más gente y menos comida. Por este motivo las hermanas necesitan ayuda para socorrer a estos miles de habitantes en diferentes aspectos, pero principalmente en el alimento que es donde realmente tienen serios problemas porque NO hay comida. 

Asimismo, hemos presenciado situaciones en las que a nadie le gustaría encontrarse. Una de ellas ha sido el incendio de uno de los asentamientos que hay en aquel lugar. Un cortocircuito debido a unas malas gestiones al intentar conseguir luz es lo que llevó a tal incendio. Aquello que verdaderamente nos sorprendió fue la reacción de las personas que vivían allí. Lo habían perdido todo y aun así, continuaban con la ilusión y las ganas de vivir.  

Son todas estas las razones por las que cualquier ayuda es bienvenida ya que las necesidades que no están cubiertas son múltiples. Gracias de antemano. 

FIRMADO POR LOS VOLUNTARIOS  DEL COLEGIO MARÍA INMACULADA DE CARCAIXENT EN LA EXPERIENCIA SOLIDARIA DE NÍJAR 2019 

DEFENDEMOS EL TRABAJO DECENTE

Iglesia por el Trabajo Decente redoblará sus esfuerzos en 2019 para denunciar la indecente precariedad

Las entidades promotoras[1] de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) establecen sus prioridades para 2019.

Los ejes de trabajo de este año son: la convocatoria del Primero de Mayo y de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del 7 de octubre; la elaboración de materiales de sensibilización y reflexión; la incorporación de nuevos adheridos a ITD y el desarrollo de una política de comunicación.

ITD tendrá en cuenta dos momentos importantes: El centenario de la OIT y el XXV aniversario de La Pastoral Obrera de toda la Iglesia de la Conferencia Episcopal Española.

 

El empleo creado en España, tras cinco años de recuperación económica sigue marcado por la precariedad y la exclusión. Desde 2014, más del 90% de los contratos registrados son de duración limitada, lo que unido al incremento de la volatilidad de los contratos temporales, la reducción de su duración, el aumento del encadenamiento de contratos y de la jornada parcial, nos conduce a un escenario donde «disponer de un empleo ya no es sinónimo de integración», como dice el último análisis de la Fundación FOESSA, Exclusión estructural e integración social. Una situación social que se agrava por el elevado y profundo número de personas en situación de desempleo (3,3 millones; 47% con más de 1 año en paro) y con más de 1 millón de hogares (1.052.800) con todos sus miembros activos en paro. (EPA, 4T 2018).

ITD prioriza, para este año, abordar la precariedad laboral, su impacto en la trayectoria vital de los trabajadores y de las trabajadoras, de las familias, y en la propia cohesión social. Articulará, de forma transversal, en todos sus ámbitos de incidencia previstos la denuncia sobre la indecente precariedad que descarta a millones de personas al acceso a un «trabajo decente y no de cualquier modo», en palabras del papa Francisco.

El Primero de Mayo, por segundo año consecutivo

Un primer eje de trabajo será realizar, por segundo año consecutivo, la celebración del Primero de Mayo, fiesta de san José obrero y Día internacional de los trabajadores y las trabajadoras, con la convocatoria de vigilias de oración, la elaboración de un manifiesto sobre el sentido creador del trabajo y para denunciar las causas de la falta del trabajo decente, así como para animar a participar en las actividades convocadas, en esta línea, por las organizaciones sindicales.

Jornada Mundial por el Trabajo Decente, quinto año de convocatoria

Un segundo eje se centrará en la convocatoria de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el 7 de octubre, para insistir en la importancia de cumplir con el objetivo número 8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 relacionado con la extensión del empleo digno, clave para el progreso humano, la reducción del hambre, la pobreza, las desigualdades, y el cuidado de la casa común. Para ITD es el quinto año de consecutivo comprometida con esta jornada, que es además compartida con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el movimiento sindical mundial y el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos, se convoca en las diócesis del país, durante ese mes de octubre, numerosos gestos y actividades de sensibilización y denuncia.

Comunicación y adhesión

La iniciativa ha diseñado su estrategia de comunicación para ofrecer y acercar las convocatorias, las acciones, los materiales y las reflexiones tanto a la comunidad cristiana como a la sociedad civil. También persiste en su empeño de acercarse a entidades, grupos o realidades parroquiales para presentar sus objetivos, sus tareas y favorecer la adhesión a la iniciativa.

Dos citas importantes para el mundo del trabajo

Además, ITD estará atenta a dos citas importantes para el mundo del trabajo. En el mes de junio, al  «parlamento global» coincidiendo con el centenario de la OIT. Un diálogo iniciado por la OIT desde una orientación que comparte ITD: para un futuro de trabajo decente, es esencial priorizar a las personas. En el mes de noviembre, al cumplirse los 25 años del documento La Pastoral Obrera de toda la Iglesia, de la Conferencia Episcopal Española.

[1] Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica (JEC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC)

EXPERIENCIA SOLIDARIA NÍJAR 2019

Ayer, viernes 1 de febrero, partió el primer grupo de alumnos del Colegio María Inmaculada de Carcaixent, voluntarios en San Isidro de Níjar, dispuestos a realizar su experiencia solidaria.

Al llegar allí se encontraron con una situación de emergencia humanitaria: un asentamiento de inmigrantes trabajadores de los invernaderos estaba ardiendo. Las Religiosas Mercedarias y uno de los profesores que acompañan a los alumnos acudieron al lugar para valorar, junto con otras organizaciones humanitarias, las labores de ayuda urgente que se tenía que realizar.

Hoy sábado nuestros voluntarios han estado preparando mantas y ropa de abrigo, bolsas de comida, etc. y han acudido al asentamiento para su reparto.

 

1 de enero, 52ª JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

El Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz 2019 recuerda que la buena política está al servicio de la paz. No es una idea nueva. Ya Juan XXIII afirmaba:

“Entre las tareas más graves de los hombres de espíritu generoso hay que incluir, sobre todo, la de establecer un nuevo sistema de relaciones en la sociedad humana, bajo el magisterio y la égida de la verdad, la justicia, la caridad y la libertad: primero, entre los individuos; en segundo lugar, entre los ciudadanos y sus respectivos Estados; tercero, entre los Estados entre sí, y, finalmente, entre los individuos, familias, entidades intermedias y Estados particulares, de un lado, y de otro, la comunidad mundial. Tarea sin duda gloriosa, porque con ella podrá consolidarse la paz verdadera según el orden establecido por Dios” (Juan XXIII, Pacem in Terris, n. 163).

En su mirada al mundo el pontífice observa las tragedias y la violencia que siempre lo asolan. En su mensaje “Urbi et Orbi” del 25 de diciembre Francisco se refirió al conflicto entre israelíes y palestinos, a la martirizada Siria, a Yemen, exhausto por la guerra y por el hambre, a África, “donde millones de personas están refugiadas o desplazadas y necesitan asistencia humanitaria y seguridad alimentaria”, a Corea, a Venezuela, a Nicaragua y a Ucrania.

El papa, en su Mensaje, denuncia la corrupción, “el enriquecimiento ilegal, la justificación del poder mediante la fuerza o con el pretexto arbitrario de la “razón de Estado”, la tendencia a perpetuarse en el poder, la xenofobia y el racismo, el rechazo al cuidado de la Tierra, la explotación ilimitada de los recursos naturales por un beneficio inmediato, el desprecio de los que se han visto obligados a ir al exilio”. Por otra parte, denuncia también “actitudes de clausura o nacionalismos que ponen en cuestión la fraternidad que tanto necesita nuestro mundo globalizado”.

En el camino por la paz necesitamos:

— la paz con nosotros mismos, rechazando la intransigencia, la ira, la impaciencia y ―como aconsejaba san Francisco de Sales― teniendo “un poco de dulzura consigo mismo”, para ofrecer “un poco de dulzura a los demás”;

— la paz con el otro: el familiar, el amigo, el extranjero, el pobre, el que sufre…; atreviéndose al encuentro y escuchando el mensaje que lleva consigo;

— la paz con la creación, redescubriendo la grandeza del don de Dios y la parte de responsabilidad que corresponde a cada uno de nosotros, como habitantes del mundo, ciudadanos y artífices del futuro.

La paz está en el centro de la misión de los cristianos. Es absolutamente rechazable la búsqueda del poder para el abuso y la injusticia. La política no puede ser un instrumento de opresión y tiranía.  La política debe estar al servicio de la paz y de los derechos humanos:

“Desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia y caridad. Trabajar por el bien común es cuidar, por un lado, y utilizar, por otro, ese conjunto de instituciones que estructuran jurídica, civil, política y culturalmente la vida social, que se configura así como pólis, como ciudad. Se ama al prójimo tanto más eficazmente, cuanto más se trabaja por un bien común que responda también a sus necesidades reales. Todo cristiano está llamado a esta caridad, según su vocación y sus posibilidades de incidir en la pólis. Ésta es la vía institucional —también política, podríamos decir— de la caridad, no menos cualificada e incisiva de lo que pueda ser la caridad que encuentra directamente al prójimo fuera de las mediaciones institucionales de la pólis. El compromiso por el bien común, cuando está inspirado por la caridad, tiene una valencia superior al compromiso meramente secular y político. Como todo compromiso en favor de la justicia, forma parte de ese testimonio de la caridad divina que, actuando en el tiempo, prepara lo eterno. La acción del hombre sobre la tierra, cuando está inspirada y sustentada por la caridad, contribuye a la edificación de esa ciudad de Dios universal hacia la cual avanza la historia de la familia humana. En una sociedad en vías de globalización, el bien común y el esfuerzo por él, han de abarcar necesariamente a toda la familia humana, es decir, a la comunidad de los pueblos y naciones, dando así forma de unidad y de paz a la ciudad del hombre, y haciéndola en cierta medida una anticipación que prefigura la ciudad de Dios sin barreras” [Benedicto XVI, Caritas in veritate, n. 7.]

A los setenta años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se puede afirmar con el cardenal Turkson:

“A pesar de las solemnes proclamaciones y las expectativas generadas por ellas, se han producido nuevas violaciones de la dignidad humana, mientras que han reaparecido viejas heridas y otras, como en el caso de la esclavitud, han asumido rostros diferentes.

“También es lamentable que, mientras crecen dentro de las naciones la pobreza y la injusticia social, las divergencias entre los estados a menudo siguen abordándose mediante el uso de la fuerza, incluso la fuerza armada, -con consecuencias inevitables y desastrosas para las poblaciones que pagan su doloroso precio-. Persisten en varias partes del mundo los conflictos armados alimentados por oscuros intereses, con su cortejo de violaciones indecibles del derecho a la vida y la integridad física, así como de otros derechos humanos, como el acceso a la atención médica, a la educación, al trabajo y a la vivienda.

“Por lo tanto, es necesario que el derecho fundamental a la paz y al desarrollo integral se reconozca y garantice adecuadamente” [Discurso del Prefecto del Dicasterio para el Servicio de Desarrollo Humano Integral con motivo de la Conferencia Internacional de Derechos Humanos en la Pontificia Universidad Gregoriana., 10.12.201].

Es deber de la política la lucha por el bien común. La política es una forma eminente de caridad. Con el Papa podemos afirmar:

“No son aceptables los discursos políticos que tienden a culpabilizar a los migrantes de todos los males y a privar a los pobres de la esperanza. En cambio, cabe subrayar que la paz se basa en el respeto de cada persona, independientemente de su historia, en el respeto del derecho y del bien común, de la creación que nos ha sido confiada y de la riqueza moral transmitida por las generaciones pasadas”.

Merece la pena recordar las “bienaventuranzas del político”, propuestas por el cardenal Vãn Thuận:

  • “Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel.
  • Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad.
  • Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.
  • Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente.
  • Bienaventurado el político que realiza la unidad.
  • Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical.
  • Bienaventurado el político que sabe escuchar.
  • Bienaventurado el político que no tiene miedo” [Cf. Discurso en la exposición-congreso “Civitas” de Padua: “30giorni” (2002), 5].

Nuestro mundo necesita artesanos de la paz. Necesita liberar nuevas energías relacionales, intelectuales, culturales y espirituales en pro de la justicia y de la paz. Precisa el diálogo leal entre todos y el estímulo de los jóvenes talentos y de las vocaciones que quieren realizarse. Los miembros de la Comisión General de Justicia y Paz nos comprometemos en esta tarea.

Francisco Javier Alonso Rodríguez
Vicepresidente CG Justicia y Paz

Mensaje del Papa Francisco

Presentación del mensaje: Paz a esta casa

Powerpoint sobre el mensaje del Papa Francisco: Mensaje Paz19

Oración por la paz: Oración paz 2019