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PREMIO CLARET – VIDA

Es una iniciativa que parte de los Misioneros Claretianos para motivar la defensa y el cuidado de la vida, que encuentra su fundamento en los documentos eclesiales: Evangelii Gaudium, Laudato Sii, Misericordiae Vultus y en los documentos propios. Busca responder a la constante interpelación de Dios en favor de los más pequeños y necesitados.

Nosotras, Misioneras Claretianas, desde un enfoque renovado de trabajo en misión compartida (D.C. 2017 n. 20.6) decidimos unirnos a este proyecto y aprovechar la oportunidad de poner al servicio de la vida nuestro carisma evangelizador y misionero…

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LA SOBREPRODUCCIÓN DE ALIMENTOS, UN GRAVE RIESGO PARA LA HUMANIDAD…

Nuestro presidente, Jairo Carrasco, ha publicado este artículo en la web Acompasando.

“En el mes de enero tuvimos la oportunidad de reflexionar, al hilo del artículo de Laura Rodríguez, sobre como en España a lo largo de un año, terminan 1.245,9 millones de kilos de alimentos en la basura.

Hoy me gustaría hablar acerca de la sobreproducción de alimentos en el mundo desarrollado, que supone un grave riesgo para el planeta y la humanidad.”

Leer el artículo.

Web Acompasando.

EXPERIENCIA SOLIDARIA NÍJAR 2018. TESTIMONIOS

Es curioso que si me hubieran preguntado al empezar el curso si me gustaría participar en un voluntariado, hubiera dicho que sí. Siempre me ha gustado la idea de ir a África, Pakistán o la India como voluntaria para echar una mano. Aun así, puedo decir que después de la experiencia que tuvimos en Níjar hace unas semanas, mi idea de ayudar como voluntaria no ha cambiado, pero sí mis expectativas.

Ha sido alucinante como en unos días nos han demostrado que no hace falta cambiar de cultura, país o continente para ayudar. Sé que los 5 días que estuvimos allí no habrán cambiado el pueblo, ni a las personas, ni todo el trabajo que hay que hacer. Está claro que en 5 días no se puede solucionar el mundo, pero sí cambiar nuestra forma de verlo. Ha sido increíble conocer con todos los sentidos las realidades que vemos diariamente por la televisión y que no tenemos en cuenta. Que toda la pobreza y falta de humanidad existe, y a un par de horas de nosotros. Ha valido muchísimo la pena que explotaran esa burbuja donde vivimos y nos llevarán a Almería.

La rutina de ese pueblo que pocos conocen me ha hecho aprender. Creo que es una experiencia muy necesaria, estoy súper agradecida de haber tenido la suerte de poder disfrutarla. Ojalá de aquí 3 años mi hermano llegue a bachiller y diga “después de ver lo que hay en Níjar no voy a volver a tirar ni las judías de la paella” y además de mi hermano, que muchos más tengan la oportunidad de crecer tanto como personas en unos pocos días. Ojalá muchos puedan ayudar, ver los asentamientos, participar en talleres, disfrutar de la convivencia entre amigos… Pero sobre todo ojalá muchos más puedan escuchar historias, cada una diferente, con unas complicaciones, unas fechas y una mueca de tristeza en cada cara.

Sin lugar a dudas, lo que más me ha marcado ha sido la gente, sus experiencias y su forma de ver la vida. Me ha marcado que la gente nos diera lo que tenía para darnos las gracias, sabiendo que no les sobraba. Me ha marcado el valor que le dan a las cosas, a todo lo que forma parte de nuestra vida cotidiana. Después de ver a gente discutir por comida, o que duermen en el suelo un día de lluvia después de trabajar horas, me he replanteado la suerte que tengo. Fui a Níjar con la intención de ayudar, pero he vuelto con la conclusión de que me han ayudado ellos a mí. Y con esto me refiero a querer, a valorar, a disfrutar y a no juzgar.

En 5 días he visto gente más feliz sin tener nada, que en mi ciudad gente que tiene de todo. He visto amabilidad, gentileza, ganas de vivir, ganas de estudiar, hambre, dolor, preocupación y miseria. Sin lugar a dudas, ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, y ya envidio a los del año que viene que van a poder ir. (María Ramírez)


Después de esta gran experiencia me he dado cuenta de todos los privilegios que tenemos y de lo poco que los apreciamos, ya sea a nivel de comida o a nivel de cosas materiales. Durante estos días he podido apreciar con lo poco que son felices estas personas y lo mucho que lo agradecen todo, hasta por el mínimo gesto que hacías por ellos te lo agradecían. Una de las cosas que más me impactó es que cuando vas a las casas a visitar quizás te ofrecen lo único que tienen y te lo dan a ti tan solo por haber ido a visitarlos o a llevarles cualquier cosa. La verdad es que ha sido una experiencia muy dura ver como vivían. Otra cosa que me impactó muchísimo fue cuando nos contaban sus experiencias en la patera, como los engañan cobrándoles hasta 3.000 euros por un viaje que les aseguran llegar en 2 días pero quizás llegan en siete y desgraciadamente hay algunos que ni llegan y además si alguno cae de la patera no lo recogen o si alguno se pone enfermo lo tiran al mar. Y una vez llegan aquí no tienen nada ni casa, ni familia, ni dinero, ni trabajo, tienen que empezar una vida de nuevo.
Allí cada día te impactaba una cosa nueva. Ya era por las experiencias que nos contaban o porque íbamos a los asentamientos y veíamos como vivían, sin calefacción, el suelo de tierra, techos de plástico y a veces incluso las paredes también, volvían de trabajar y no tenían ni agua caliente para ducharse y tal vez tampoco nada para cenar porque con unos míseros 4€ la hora, los que tenían suerte de trabajar, no dan para mucho si tienes una familia que mantener, aunque las mercedarias les ayudaban mucho con comida y ropa, pero nunca había suficiente para todos. Los que no tenían tanta suerte se quedaban en las rotondas a las 8 de la mañana esperando a alguien que ese día ya no pasaría a por ellos y además no cobrarían. Además de trabajar, algunos venían con sueños de estudiar pero sabiendo lo que cuesta una universidad y además estando sin papeles poco podían hacer. Y además de los jóvenes que querían estudiar, estaban los niños y niñas que vivían en asentamientos que tampoco tenían el privilegio de ir al colegio.


Además de como viven es también el peligro al que se exponen yendo a comprar o volviendo de trabajar con bicicleta cuando está oscureciendo debido a que las carreteras no tienen un arcén para que vayan las bicis. Fue muy impactante ver de camino a Mercadona la cantidad de flores que hay a los bordes de la carretera por todos los muertos con bicicletas. Y que además te digan: ” me voy a comprar a mercadona, a ver si tengo suerte y vuelvo vivo”, te deja muy muy helada.
Cuando llega la hora de irte te sientes como si te los dejaras allí abandonados y tú vuelves a tener de todo, pero aunque con esos pocos días no hayamos podido arreglar todos los problemas que hay allí (que son muchos), hemos aportado nuestro granito de arena y hemos hecho todo lo que hemos podido.
Además de todo el sufrimiento que hemos visto me llevo muchas cosas buenas en mi interior y muchos buenos ratos de risas con los inmigrantes y entre nosotros que siempre recordaré, pero sobre todo me llevo una nueva manera de ver la realidad y de apreciar todas las cosas que tengo dándome cuenta de que son muy valiosas.
Muchas gracias por vivir esta experiencia tan especial con todas nosotras. Siempre la recordaré y ya estoy esperando repetirla. (Marta Dolz)


Realmente, es muy fácil citar la experiencia vivida en Níjar pero a la vez es verdaderamente  difícil expresar los sentimientos y las causas de estos surgidos a raíz de una semana allí.
Me hago tantas preguntas al recordar a todos aquellos que nos han permitido aprender de ellos… por ejemplo:
¿De dónde han sacado tanta valentía a lo largo de su vida?
¿Por qué dan todo si no tienen nada?
Es tan ironico esto, gente que se juega la vida para llegar a “un mundo mejor” para mantener a sus familias que estan a miles de kilómetros de ellos, personas que a tan solo 4 horas de nosotros recorren kilómetros para conseguir algo de agua, niños que viven entre casas de plástico las cuales muchas veces ni siquiera tienen techo. ¿Cómo es posible que vivan en la miseria y sean tan felices? Son tan diferentes nuestras vidas…
Por suerte, la miseria de la que hablo tan solo es material, porque me considero afortunadísima de haber conocido a gente con un corazón tan enorme como el de todos ellos, me alegra haber vivido, disfrutado, compartido y formado un gran vínculo y una gran unión con todos ellos.


Por último, una de las cosas que me han sorprendido mucho, es el concepto “felicidad” de ellos, fueron felices solo por compartir un partido de fútbol con un grupo de niños, tener una invitación a la hora de comer o de cenar, y por una mínima ayuda en diferentes talleres en los que ellos trabajaban. Ahí demostraron que el dicho de “menos es más” es completamente cierto y dentro de nuestro mundo por suerte hay gente que nos lo ha enseñado.
Realmente estoy agradecida, tanto que quizás mis palabras no son suficientes.
Como empezaba diciendo, es muy difícil expresar qué nos han hecho sentir, y sobre todo cuánto nos han enseñado, pero estoy completamente segura de que lo que nos han hecho vivir ellos, la manera en la que nos agradecían cualquier gesto insignificante y las sonrisas y miradas dirigidas hacia nosotros jamás las voy a olvidar. (Amparo Beneyto)


Antes de ir a San Isidro de Nijar, ya sabía a lo que iba, vas con la conciencia de  que vas a un lugar pobre, donde la gente vive muy mal, donde hay mucho emigrante bla bla bla.. te piensas que eres el/la mejor porque vas a ayudarles, pero no, te ayudan ellos a ti, eres tú el que vuelves cambiado.
A pesar de ser solo 5 días, han sido unos 5 días convertidos en 10, unos 5 días muy intensos, unos días que me han hecho ver la vida de otra forma distinta.
Porque yo no fui allí a ayudar, sino a que ellos me ayudaran y me dieran una lección de vida. Nos pensamos que somos mejores que ellos, simplemente, porque tengamos dinero, un techo donde dormir y comida. Pero no, lo que conoces allí son personas enormes, que no tienen nada y te lo dan todo. Personas que a pesar de todas sus penas, te ofrecen su mejor sonrisa. Personas con unas ganas de luchar y seguir adelante admirables, son gente como nosotros o mejor que nosotros, aunque físicamente tengan menos, interiormente tienen mas.
De esta experiencia me llevo una gran lección, me ha abierto los ojos, si ellos pueden salir adelante, ¿por qué nosotros no? Si ellos cada día se levantan con una sonrisa a pesar de no tener para comer, ¿por qué nosotros no? Hay que aprender de su filosofía de vida. A pesar de todo lo que llevemos atrás, solo hay que mirar adelante. Porque si ellos en sus pésimas condiciones de vida tienen ganas de seguir viviendo y luchando por una vida mejor, nosotros también.


Otro dato que me impactó y me marcó fue el hecho de que la gente no les trate como personas, que el alcalde del pueblo haga lo posible para tirarles de allí. Pero, ahora pregunto yo, ¿y ellos son personas? Para mi parecer no, ¿qué clase de gente hace eso? Solo piensan en ellos. Pero lo más duro es ver que a 100 metros de donde se dan estas situaciones hay casas de lujo y turismo, y que se vive como en un mundo paralelo.
Había que ver que simplemente con jugar con ellos a fútbol o al spiribol la cara de felicidad que tenían, se sentían personas como nosotros, se sentían uno mas.
Es muy penoso ver cómo la gente se aprovecha de ellos, ver cómo les tratan como animales. Les quitan los bancos para sentarse en los parques, en algunos asentamientos les quitan el agua y, además, los empresarios los usan para trabajar cobrando una miseria. Vergüenza me daría a mi vivir a costa de ellos. Pero claro, luego los que no son personas son los emigrantes.
A esto hay que añadir la gran labor que hacen la monjas de la congregación de las Mercedarias , viven para servir. Dan su vida para que ellos puedan vivir, como mínimo, como un ser vivo. Son unas monjas maravillosas y luchadoras, sin las cuales, muchos de ellos ya no estarían aquí.
La persona que más me ha marcado fue un morenito llamado Kwasi, nacido en Ghana. Era una persona muy alegre, que tenía una risa muy contagiosa. Era amable y sereno, era genial, veías la alegría en él. Se pasó la mayoría de días con nosotros.


Un día nos contó su trágica historia, lo que ocultaba detrás de él, de esa gran sonrisa. Y ya no era tan alegre todo, la cosa cambiaba. Pero, a pesar de ello, nunca le vi dejar de sonreír ni de luchar por conseguir sus derechos.  Aprendí muchas cosas de él, cosas que voy a llevar a la práctica y no voy a olvidar.
Por otra parte, en la convivencia hemos aprendido a cuidar de nosotros, a que no nos lo hagan todo. También hemos conocido a personas de nuestro grupo cómo son de verdad.
Si tuviera que describir esta experiencia en una sola frase, diría: aprendiendo a mirar la realidad con otros ojos. Porque he aprendido a dejar a parte lo material, a darme cuenta que con poco se puede vivir y ser feliz, que si ellos pueden, yo también. He aprendido a que a pesar de los problemas que podamos tener, siempre hay que sacar lo mejor de nosotros y no dejar de luchar, a sacar nuestra mejor sonrisa y seguir adelante. A ser generosa y dar lo mejor de mí.
Este tipo de experiencias son únicas, en definitiva, he aprendido mucho. Es difícil expresar en palabras todo lo vivido y lo sentido.  (Aida Bertomeu)

 

PROYECTO ESCUELA DEL SANTO NIÑO, FILIPINAS

Ya se ha inaugurado la ampliación de la Escuela del Santo Niño, en Guimaraes. Desde allí nos agradecen la colaboración.

To KORIMA CLARETIANAS and Benefactors

“Words of Gratitude”

from a Grade 10 student of Sto. Nino Catholic School, Guimaras, Philippines

 

“Doing household chores at school makes it feel more than a second home.”

In our Technology and Livelihood Education (TLE) class, our focus in on cooking. When we were in Grade 9, our lessons were making desserts, appetizers, salads, and sandwiches. We were cooking in some vacant area in our school, like near the sink or study sheds. We found it hard to cook because of the inconvenient area and also the lack of proper tools. Despite of these difficulties, we were able to cook different kinds of dishes successfully. We had overcome the inconvenience of the area and the lack of tools.

Now that we are in Grade 10, our lessons during the 2nd and 3rd quarter were cooking eggs and soups. We were on the same situation. But the good thin there is we could cook in our teachers’ boarding house. This is easier than cooking near a sink or a study shed. There are also tools there that we could use.  We don’t need to bring tools from our house anymore.

Now, we are very fortunate with the HOME ECONOMICS BUILDING that KORIMA CLARETIANAS funded for our school. We were very happy when it was finally inaugurated on the 15th of February 2018 and we can now use it in our 4th quarter when we cooked meat dishes. It’s very convenient and beautiful, because the area is wide and beautiful, the water supply is sufficient and there are tools that we can use. We are so lucky and thankful because there people who are very generous enough to donate money for the building that we badly needed.

This time we still need more tools for the next grade levels who will use the H. E. building. We also need a gas range so we will not bring charcoal to make fire.

In behalf of all Sto. Ninans, we would like to thank the KORIMA CLARETIANAS  who funded our H. E. building. We promise to use the facilities properly and take care of it. Again, thank you so much! Maraming salamat po! ¡Muchas gracias!

CARTA DESDE MANOGUAYABO

Batey Bienvenido, Manoguayabo, 12 de marzo de 2018

¡Hola a todos!

Después de todo este tiempo que he estado sin escribiros, confío que os encontréis bien. Yo ya estoy recuperada de las quemaduras. Estuve un tiempito fuera de aquí y a la vuelta me encontré con mucho trabajo, además de que estamos construyendo la segunda planta de nuestra casa y eso supone un plus de cosas de las que estar pendiente, por eso he tardado más en escribiros.

La vida en el batey sigue su curso normal. Las clases de alfabetización van viento en popa. En el último mes y medio se han inscrito muchos más niños, y ya hemos comenzado dos nuevas asignaturas con todos los niveles: inglés y educación física. Tanto las maestras como los alumnos están aprendiendo inglés y todos están encantados. En el mes de febrero tuvimos dos acontecimientos para celebrar. Por una parte, el 14 de febrero, el día del amor y la amistad. Se hicieron unas manualidades con corazones, acompañadas de la correspondiente reflexión sobre la importancia de amar a todos de verdad y sobre el valor de la amistad. Por otra parte, como ya os he comentado en años anteriores, aquí febrero es el mes de la Patria. De ahí que decoráramos la escuelita con la bandera y los colores propios del país, y se instruyó, como en todas las escuelas, sobre la historia de la Independencia y sobre los héroes de la Patria, que aquí son tan importantes. Ahora, antes de Semana Santa, tendrán sus exámenes de segunda evaluación antes de las vacaciones. Os seguiré contando.

En cuanto al proyecto de Sin Papeles No Soy Nadie, también va a tope. Seguimos declarando niños indocumentados, y ayudando a los adultos a conseguir todos sus documentos. La gente hace largas filas en la calle donde tengo el local los días que atiendo. Algunos vienen desde muy lejos, por lo que soy incapaz de irme sin atenderlos a todos, aunque sea ya con linterna en mano…

En la Embajada de Haití ya me han entregado los pasaportes que hicimos hasta el mes de junio de 2017. Lo digo como si fuera un logro, pero en realidad siento que es una injusticia enorme, puesto que están tardando ocho meses en entregar a la gente su pasaporte, cuando en España te lo entregan en el mismo día que te lo haces. Incluso a mí, cuando lo renové hace un par de años en la Embajada de España en Santo Domingo, me lo dieron en tres semanas, y pagando una tercera parte de lo que cobran por los pasaportes haitianos. ¡Muy injusto!

Además, no hace mucho descubrí algo que también dificulta el hecho de que esta gentecilla pueda estar “en condiciones legales”, y es que no sólo tienen que conseguir su pasaporte, sino que una vez que lo tienen, deben buscar el dinero para viajar hasta Haití, solicitar su visa dominicana, que viene costando más de 200 dólares, buscar dónde quedarse el tiempo que tarden en darle la visa, y luego pagar la estadía dominicana, que está en torno a los 50 dólares. Para gente que vive en situaciones de extrema pobreza, como es la que se relaciona conmigo, estas cantidades son desorbitantes. Esperemos que en algún momento las leyes sean más justas y realmente favorezcan a los pobres.

A los ancianos y enfermos seguimos visitándolos y ayudándolos en la medida de nuestras posibilidades, llevándoles comida y las medicinas que necesitan. En ese sentido, me sentí realmente acogida por todos ellos cuando volví después de mi recuperación. Al ir a sus casas a visitarles, muchas de las viejitas dieron gritos de alegría porque se habían quedado verdaderamente preocupadas al saber lo que me había pasado. Humanamente, es algo muy reconfortante saber que la gente se preocupa por una y que estuvieron todo el tiempo orando con fervorosa fe para que me sanara.

Por otra parte, ya fuera de los proyectos, últimamente he asistido a varios encuentros de jóvenes. Aquí la fe se vive de una manera peculiar, bastante diferente a lo normal en España, puesto que hay mucha influencia de las iglesias evangélicas y carismáticas. Sin embargo, independientemente de que pueda compartir o no ciertas formas, me maravilla ver la confianza de la gente en Dios, en su Providencia, de saberse en sus manos. A veces quizá pudiera confundirse con una simple resignación, pero yo creo que es mucho más, que realmente creen.

Verdaderamente me encanta vivir aquí y disfrutar con pequeños detalles de la vida cotidiana. Disfruto en las celebraciones en la Iglesia, viendo cómo poco a poco se forma comunidad. Disfruto cuando camino y veo a los niños jugando con la goma de una bicicleta, haciéndola rodar calle arriba y calle abajo. Disfruto viendo cómo los niños de nuestra escuelita se esfuerzan en aprender. Disfruto con la sonrisa agradecida de tanta gente a la que ayudamos. Disfruto cuando en la mañana de los miércoles y los jueves voy hacia el parque, cuando aún no ha salido el sol, a reunirme con las madres que van ese día a declarar a sus hijos o con la gente a la que llevo a la embajada a hacerse pasaportes. En el camino siempre me encuentro a unas mujeres que salen con sus pequeños de una iglesia evangélica donde pasan la noche. Son mujeres que no tienen un techo donde vivir y que les dejan dormir allí. Y luego, en el parque, me encanta ver el movimiento de gente que comienza el día… los motoristas llevando a los pasajeros a sus trabajos… las mujeres que venden café para todos los que pasan… las que cargan su “punchera” y se patean el batey para vender algo…

los hombres cargados con sus instrumentos de trabajo… los niños con su uniforme camino de la escuela… O dentro de la guagua, cuando la llevo cargada de gente que va a hacerse su pasaporte, sus cuerpos apretujados unos contra otros y sus miradas cargadas de esperanza por conseguir sus documentos…

Todo pobre, sencillo, tan cotidiano… que resulta encantador.

Igual pensáis que me he vuelto loca por disfrutar de estas cosas tan normales, pero cada vez estoy más convencida de que la vida es eso, lo cotidiano, lo de cada día. Y en todo podemos encontrar a Dios, y con todo lo que hacemos podemos transmitirlo. No se trata de hacer grandes cosas, sino de hacer lo que hacemos con amor, con ganas de dar lo mejor de nosotros mismos, superando nuestros problemas y procurando siempre hacer felices a aquellos con los que nos encontramos.

Normalmente estamos tan ocupados con lo que hacemos, que podemos olvidarnos de lo más importante. Hace un par de meses murió un amigo muy querido. Él era un hombre sencillo y bueno, que se preocupaba por lo realmente importante y cuya principal preocupación era crear familia y hacer de sus hijos gente buena, como él lo era. Su muerte fue repentina e inesperada, aún a veces se me hace difícil creer que ya no está. Eso y mi accidente me han hecho pensar mucho. Ninguno sabemos cuándo llegará nuestra hora, porque la muerte no tiene edad. De ahí que sea tan importante vivir la vida con sentido, valorando lo que tenemos, cuidando a los que queremos, dejando la mejor huella que podamos en este mundo. Como lo hizo Jesús. Y como lo ha hecho tanta gente que no sale en las noticias, cuyas vidas pueden pasar desapercibidas para gran parte de la humanidad, pero no para aquellos a los que ofrecieron lo mejor de sí mismos. En el fondo, eso es ser misionero.

En nuestra Congregación hoy celebramos la fiesta de una hermana que vivió así, Teresita Albarracín, una joven claretiana que murió con solo 19 años, cuyo lema era “Sonreír siempre”, pasara lo que pasara, y vivir desde la sencillez, centrada en el Dios de la Vida. Ojalá ella y todos los que nos han precedido, intercedan por cada uno de nosotros para que vivamos cada día de manera más sencilla, más humilde, más solidaria, más fraterna, más desde Dios…

Un abrazo grande para cada uno y mi oración.

Lidia Alcántara Ivars, misionera claretiana

EN DEFENSA DE HELENA MALENO

Celebrar la solidaridad

 27 de febrero de 2018.- La ausencia de una respuesta colectiva europea a la situación de las personas moviéndose dentro de y a través del Norte de África, Oriente Medio y Europa está causando caos, confusión, sufrimiento innecesario y vulneraciones de derechos.

Un punto crítico en los flujos hacia Europa es el cruce del Mediterráneo, el lugar más peligroso y mortífero de las rutas migratorias actuales del planeta. Frecuentemente, la vida de las personas corre peligro. ¿Qué debemos hacer ante llamadas de auxilio cuando se trata de personas en peligro de muerte a pocos kilómetros de Europa? Nosotros lo tenemos claro, salvar vidas es un imperativo moral y legal básico.

En este sentido, la sociedad civil ha reaccionado con una movilización generalizada durante estas semanas pidiendo al Gobierno de España que cambie su actitud y defienda a la investigadora y periodista Helena Maleno. De tal forma, que el Defensor del Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, ha preguntado por escrito al Ministerio del Interior sobre la procedencia de la información que sustenta la investigación en Marruecos de la activista española Helena Maleno por sus llamadas a Salvamento Marítimo. Hasta la fecha no hay respuesta oficial.

Helena declaró el 31 de enero ante el juez de Marruecos que investiga sus actividades. Tras su declaración, y a la vista de la información que figura en el expediente, el juez decidirá si archiva el caso o si abre juicio contra ella.

España está detrás de la investigación judicial en Marruecos. El Ministerio del Interior, en concreto, la Unidad de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales, elaboró un informe en 2016 acusando a Maleno de un posible delito de tráfico de personas, informe que enviaron a la Fiscalía española y a Marruecos solicitando que investigasen. La Fiscalía española archivó el caso en 2017 por entender que sus llamadas a Salvamento Marítimo salvan vidas y que salvar vidas, no es delito. Sin embargo, sorprendentemente, las autoridades españolas no comunicaron a Marruecos la decisión de la Fiscalía en España y con ello, su desinterés en proseguir la investigación judicial que la Policía había solicitado.

La política migratoria en nuestras fronteras pone el foco en frenar las llegadas. La criminalización de la actividad de Helena Maleno sólo se entiende desde ese prisma, desatendiendo al hecho de que sus llamadas a Salvamento Marítimo salvan vidas. Así, se apunta como culpables de la situación aquellos que desarrollan una acción humanitaria. La solidaridad se persigue y castiga, si no cómo entendemos el acoso sufrido por las ONG de rescate en el mediterráneo Open Arms.

Muchas personas continúan emprendiendo peligrosos viajes a España y Europa por mar, a menudo embarcando en Marruecos. España debe mantener sus operaciones de búsqueda y rescate para seguir salvando vidas y la colaboración para ello de Helena Maleno ha sido clave en estos años. Salvar vidas, no el control de las fronteras, debe ser la prioridad en el Estrecho.

Nuestras entidades consideran que a la defensora de los derechos humanos, Helena Maleno la persiguen por hacer lo más genuino y auténtico que puede hacer un ser humano, salvar vidas. Ella lo hace mientras otros las abandonan. Estamos atentos e invitamos a la sociedad civil en general a que también lo haga hacia todo lo relacionado con este proceso judicial, al tiempo que expresamos nuestro rechazo inequívoco a este juicio.

DOCUMENTO COMPLETO

EXPERIENCIA SOLIDARIA SAN ISIDRO DE NÍJAR 2018

Ayer, día 1 de febrero, partió hacia San Isidro de Níjar el primer grupo de alumnos y alumnas voluntarios de 1º de bachillerato del Colegio María Inmaculada de Carcaixent en experiencia solidaria. La próxima semana irá un segundo grupo de la misma clase. Y en las próximas semanas irá también un grupo del Colegio Mater Immaculata de Madrid.

La mayoría de estos alumnos y alumnas ya participan como voluntarios en proyectos de solidaridad (por ejemplo el proyecto de Korima, Dona tiempo, dona vida, con su taller de refuerzo escolar para niños de familias con dificultades) en el colegio. Y ahora tienen la oportunidad de acudir a Níjar. Allí colaboran con las Hermanas Mercedarias de la Caridad en su trabajo con la inmigración que llega a la localidad a trabajar en los invernaderos.

El primer año fueron 5 alumnos. El año pasado 14. Este curso son 28 los alumnos de Carcaixent que participan en la experiencia. Allí apoyarán a las Mercedarias en las clases de alfabetización, el banco de alimentos, el acompañamiento, el taller ocupacional…, y en cualquier otra necesidad que surja mientras permanezcan en Níjar. No es que en apenas cinco días puedan arreglar la situación, pero el hecho de poner sus manos y su tiempo en los demás es importante. Y más aun lo que aprenderán, compartirán y traerán en sus corazones de esos nuestros hermanos que sufren.